Oscar Beaujón Graterol, un meritorio médico y humanista falconiano

Compartir

Luis Oswaldo Dovale Prado

El Dr. Oscar Beaujón Graterol fue un falconiano que vivió intensamente vinculado al quehacer científico y humanístico venezolano y realizó relevantes aportes al conocimiento en el que incursionó. Por esta razón, y a pesar de que pudiese resultar ambicioso esbozar en tan breve espacio rasgos de una personalidad tan creativa, pienso que esta reflexión pública ofrece la oportunidad de estimular a los escritores venezolanos a escribir la biografía de quien fuera un académico de indiscutibles méritos.

Nació en Coro el 8 de septiembre de 1914. Sus padres fueron el también médico nativo de esta ciudad Dr. José Dolores Beaujón y la señora Clara Aurora Graterol. Del matrimonio Beaujón Graterol nacieron siete hermanos: Arístides, Oscar, Rafael Vicente, Néstor José, Ricardo, Elvia Rosa y Carmen Lourdes. Su progenitor ejerció su profesión de galeno y ocupó importantes cargos públicos en nuestra entidad. Oscar Beaujón Graterol lo cita muchas veces en su obra: “Ayer Asistencial de Coro”, y en una de esas referencias en la que narra la fundación de la Farmacia Lourdes por el doctor Félix María Beaujón, quien además fuera el fundador de la revista “Farmacia”, dice: “Fue precisamente la Farmacia Lourdes la primera en llevar a Coro el nuevo producto para tratar la sífilis, el llamado “606” que empleaba por primera vez en Coro, con todos los recursos y la técnica recomendada, mi padre el Dr. José Dolores Beaujón…”. Este último también fue estudioso de la problemática del agua y su salubridad para Coro.

Muestra de ello es la revista “Higieya” de la cual era su director. Es el caso que en el número 8, correspondiente al mes de septiembre de 1933, publica su trabajo: “El triunfo de una idea: Agua Buena para Coro: la de Meachiche”, en el que sostiene “Animado por un alto ideal pero comunal, lanzamos por primera vez al público la idea de proveer a Coro de Agua Buena en diciembre de 1923: nueve años han transcurrido desde entonces y en ese lapso, no hemos descansado en laborar en tal sentido, y ya en las columnas de la prensa diaria ya en nuestra humilde hoja ocasional “HIGIEYA”; ora en conversaciones particulares, siempre vibró nuestra palabra desprovista de toda gala literaria, pero plena de sinceridad como una sonora campanada que proclamaba a todos los vientos las malas condiciones del agua actual de Coro y la necesidad de cambiarla por la de Meachiche, que reúne de manera superabundante las condiciones higiénicas debidas…”. De manera que el Dr. José Dolores se dedicó a su labor de médico con entrega y reconocida sensibilidad social, así como a investigar y a publicar asuntos que tenían que ver con su campo profesional. Para honrar su memoria, el 01 de marzo de 1963, la comunidad coriana le rinde homenaje colocando su epónimo a la Unidad Geriátrica de Coro, correspondiéndole a su hijo Oscar leer el discurso de inauguración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

13 − cuatro =