BM. Volumen 7, No. 83, Noviembre 2015

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Sección I – Editorial
Rafael Muci-Mendoza 2015-7-83-I-95
Elogio de la incredulidad… Milagros de hospitales…
Los ojos no sirven de nada un cerebro ciego. Proverbio árabe Milagro tiene su etimología del latín miraculum (hecho admirable), palabra derivada de mirari o asombrarse. Los milagros son para quienes los necesitan… Un milagro es la expresión tangible de Dios en momentos en que nos abruma la existencia y la angustia nos castiga. Un milagro es en sí, un hecho sobrenatural en el cual se manifiesta el amor de Dios y su presencia diaria a nuestro lado, pero la única verdad es que la Fe no necesita de milagros. Según la religión católica, el que cree no necesita ver. En Europa, cuando han ocurrido acontecimientos milagrosos, han coincidido con tiempos muy difíciles o períodos de depresión económica. En Latinoamérica se conocen informes de apariciones de la Virgen María y estatuas que lloran… Tales eventos parecen indicar entre los católicos, en quienes se ha desarrollado una subcultura deseosa de presenciar milagros y efectos de la intervención divina en el mundo, que se está en presencia de uno de ellos…Para que la religión católica considere un hecho como milagroso, este debe carecer de una explicación científica. Si el mundo material frustra, es necesario entonces, buscar signos del eterno apoyo de Dios… y así ocurrió en el Hospital Vargas de Caracas. Daban prueba de hechos excepcionales las crónicas periodísticas de abril de 1992.

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