CM. Fase 3 de las vacunas COVID-19: Asuntos inquietantes que revela el Dr. Paul Offit, en una video entrevista de Eric Topol en Medscape.


https://doi.org/10.47449/CM.2020.1.1.11

Traducción, edición, síntesis conceptual y acentuación de Rafael Rangel-Aldao, Editor.

Nuestro correponsal biofarmacéutico en Madrid, España, el Dr. Alvaro Herrera, nos llama la atención sobre este fascinante intercambio de fecha, 09/09/2020, entre dos colosos de la medicina actual, el Dr. Eric Topol, médico cardiólogo y geneticista molecular, experto en medicina digital, del Scripps Translational Science Institute, en La Jolla, California, editor de Medscape, a quien ambos conocimos años atrás en San Francisco, California. Topol es un prolífico autor de centenares de artículos científicos, y varios libros de gran influencia sobre el impacto mundial de altas tecnologías médicas, como las aplicaciones de la inteligencia artificial, robótica, genómica, cardiología y biología molecular. El Dr. Topol, conocido por médicos venezolanos, entrevista a un gran pediatra y experto en vacunas como Paul Offit, co-inventor de la vacuna contra rotavirus, autor de varios libros y decenas de artículos de investigación, trabaja en la División de Enfermedades Infecciosas del Children’s Hospital of Philadelphia, Pennsylvania. La entrevista revela cosas en extremo interesantes y poco conocidas sobre el desarrollo de las vacunas contra Covid-19: (1) Las limitaciones en el estudio de la seguridad y eficacia de las vacunas en fase 3; (2) Los efectos de largo plazo del Covid-19; (3) Las relaciones entre los organismos reguladores, las comisiones científicas asesoras y las empresas biofarmacéuticas que producirán las vacunas; (4) Los efectos colaterales de las vacunas, que incluyen ciertas consecuencias catastróficas como la amplificación de la infección por anticuerpos; (5) La política metida donde no debe, distorsionando la evidencia científica. Veamos esta entrevista en una modalidad virtual donde el Editor de CientMed funge, en español, como moderador del video.

Eric J. Topol, MD: Hola. Soy Eric Topol, editor en jefe de Medscape. Es un privilegio especial para mí dar la bienvenida a Paul Offit, quien es mi experto en vacunas. Es un momento oportuno para hablar sobre la vacuna contra COVID-19. Paul, bienvenido.

Paul A. Offit, MD: Gracias, Eric.

Topol: Esta es una coyuntura realmente crítica para la vacuna contra el SARS-CoV-2. Sé que estás íntimamente involucrado en esto desde hace bastante tiempo, mucho antes que hubiera una pandemia y más aún ahora que estamos en medio de ella. Antes de entrar en ciertos detalles, ¿puedes darnos tu visión general sobre el panorama ante nosotros?

Offit: Bueno, es un momento sin precedentes. Nunca antes en la historia se habían puesto en juego tantas empresas e instituciones, ni habido tanto dinero, o múltiples y diferentes ideas sobre cómo hacer una vacuna. Estamos usando todas las estrategias que se emplearon antes para hacer una vacuna, así como un puñado de estrategias que jamás se usaron en vacuna alguna.

Editor. Ahora vienen las grandes revelaciones, veamos qué pasa con estas vacunas en desarrollo:

Topol: Se están probando diferentes tipos de vacunas. Las dos en las que Estados Unidos tiene sus más fuertes apuestas son las vacunas de ARNm de Moderna y la de Pfizer. Pero obviamente hay otras más, entre ellas ocho que se encuentran en ensayos de fase 3. ¿Qué opinas de las vacunas de ARNm? Nunca antes este tipo de vacunas se usaron en un programa masivo, mientras que los otros enfoques, al menos algunos de los otros, sí. ¿Crees que hay alguna preocupación ante una vacuna genética?

Offit: Creo sí, que cuando no tienes experiencia comercial con una estrategia de vacuna y la estás usando como una forma de intentar detener a un nuevo virus, habrá una especie de curva de aprendizaje. Además, este coronavirus de murciélago, que acaba de debutar en la población humana, ha tenido una serie de sorpresas, clínicas y de tipo patológico. Creo también que el aspecto más sorprendente de este virus es que causa vasculitis, pero no porque se reproduzca en las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos. Creo que la vasculitis es una función de la respuesta inmune y un panel de citocinas y quimiocinas que causan todo esto. En consecuencia, pueden ocurrir accidentes cerebro vasculares, ataques cardíacos, enfermedades hepáticas, renales y de otros órganos distales. Ojalá hubiera un poco más de humildad por parte de algunas de estas empresas. Siempre se están golpeando el pecho en cuanto a cómo van a recibir esta vacuna. Creo que, hace pocos días el director ejecutivo de Pfizer dijo: «Tendremos una vacuna para fines de octubre». Lo siento. me dije, ¿acaso está usted en la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB)?

Editor. Pongan atención ahora a este intercambio sobre los efectos de largo plazo del Covid-19 agudo, y lo que viene en la post recuperación:

Topol. Hay muchas cosas que todavía no entendemos. Como, por ejemplo, «COVID de largo plazo». ¿Cuál es tu percepción sobre el COVID prolongado?

Offit: ¿Te refieres a las personas que reportan síntomas de larga duración, tales como la depresión, el dolor en las articulaciones, y la fiebre leve?

Topol: Correcto. Dolor en las articulaciones, confusión mental, malestar en el pecho, dificultad para respirar, muy poca tolerancia al ejercicio, hay algunos que han continuado con esos síntomas desde las infecciones agudas en marzo. Para algunas personas, todavía está sucediendo y es una sintomatología muy incapacitante. Pero parece afectar a un porcentaje desconocido de personas.

Offit: Creo que probablemente sea un reflejo de un par de cosas. En parte probablemente se deba a la vasculitis que causa daño en una variedad de órganos y que puede ser crónica. La cicatrización del pulmón puede ser algo incapacitante. Creo que aprenderemos algo sobre eso con el tiempo. Entonces, puede haber una psicosis en la UCI asociada a esto; para aquellos pacientes que están en la UCI durante mucho tiempo cuando salen de ella, les ocurre una especie de niebla mental o depresión, que puede ser parte de todo esto. Así que creo que pueden estar sucediendo cosas superpuestas. Creo que es real. No creo que sea algo que la gente se esté inventando. Creo que este es un problema real. Lo aprenderemos a medida que recopilemos más información sobre este virus.

Editor. Presten atención, por favor, a lo ocurre durante la fase 3 de una vacuna. Offit sabe de ello por cuanto forma parte del comité científico asesor, estadounidense. Es obvio que para garantizar en lo posible, la seguridad y eficacia de una vacuna, se necesitará mayor tiempo y precisión de lo que muchos expertos y políticos anticipan:

Topol: Pasando al tema de la vacuna. Hay dos ensayos controlados con placebo de 30.000 participantes con los candidatos a vacunas de Pfizer y Moderna, que se espera que completen la inscripción a finales de este mes. Ambos tienen un programa de dos dosis. Entonces, después de la primera dosis, hay un refuerzo un mes después, y luego pasarán algunas semanas antes de que vea la respuesta inmune completa esperada. Sabiendo que la inscripción solo terminará este mes en el mejor de los casos, ¿puedes explicarnos cómo podríamos tener una lectura de estas dos pruebas de fase 3 para fines de octubre?

Nota del editor: la semana pasada, Pfizer aumentó a 40.000 los voluntarios de la fase 3 de su vacuna

Offit. Como ya señalaste, Eric, tienes que conseguir que esas 30.000 personas reciban la dosis 1 de placebo o la vacuna. Hay que esperar un mes, dar a esas 30.000 personas la dosis 2 de placebo o vacuna, esperar 2 semanas más hasta lograr la inmunidad completa, y luego tienes que esperar que unas 150 o 160 personas en tu grupo de placebo se enfermen. No solo infectados, sino enfermos. El criterio de valoración clínico de estos ensayos es una enfermedad de moderada a grave. Jackie Miller, VP de Moderna, se presentó ante el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) la semana pasada y se le preguntó cuál es la tasa de ataque en los lugares donde están implementando estos ensayos. Están realizando estudios de anticuerpos en todas las personas cuando se inscriben, para tener una idea de cuál ha sido la tasa de ataque. Es alrededor del 1%.

Sí, eso es cierto, y recordando que el 80% de la enfermedad es asintomática, y usted se concentra en el 20% que es sintomático en un área donde solo alrededor del 1% de las personas han sido infectadas. Y también le están diciendo a la gente que use una máscara y una distancia social porque, uno, pueden ser receptores de placebo, y dos, ninguna vacuna será 100% efectiva. En muchos sentidos, no desea que se enfermen, pero, por otro lado, solo se sabrá si la vacuna funciona cuando un cierto número de los voluntarios se enfermen.

Editor. ¿Qué pasa con las pruebas clínicas en Sudamérica y otras regiones vulnerables? Veamos:

Topol: ¿Sabes algo de los dos programas que se están realizando en Brasil en zonas altas de contagio y diseminación? ¿Se ha publicado esa tasa de ataque en alguna parte?

Offit: Lo sabemos por conferencias. Los ensayos se están realizando en los Estados Unidos, América del Sur, y en África, en áreas que presumiblemente son calientes, por lo que aumenta la posibilidad de que puedan contraer un número representativo de enfermedades clínicamente significativas en su grupo de placebo. Pero nuevamente, incluso en el mejor de los casos, no puedo imaginar que eso suceda antes de fin de año, asumiendo que nuestro objetivo aquí es el mismo que para todas las vacunas, un estándar claro de seguridad y eficacia para cualquier vacuna autorizada.

Editor. Vean ahora para qué sirve la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB), y también el Comité Asesor de la FDA

Topol: Ahora, la otra parte de esta historia es que se supone que el DSMB no debe informar a la empresa. Se supone también que ese comité debe informar a los investigadores que están probando la vacuna. ¿Qué tan independientes son estos académicos?

Offit: Históricamente, el DSMB sí informa a la empresa. Van a la empresa y le dicen: «Estamos en un punto en el que podría argumentar estadísticamente lo que tiene eficacia». La empresa tiene entonces la opción, si así lo desea, de detener las pruebas. Pero eso no es común.

Topol: Eso es interesante, porque en las pruebas en las que he estado involucrado, la compañía estaba al margen. Y solo después que los investigadores revisaron la información del DSMB hubo una posible discusión con la empresa. Ésta que tú anotas es una diferencia interesante. Ahora, hablemos del comité en el que tú estás, que es el Comité Asesor de la FDA, ¿verdad? Ese es el comité que se reunirá el 22 de octubre y que ha sido llamado por el comisionado de la FDA, diciendo que no tiene que cumplir con la recomendación. Puede anular eso si quiere. ¿Puedes hablarnos de tu comité?

Offit: Al igual que el DSMB, el nuestro es independiente del gobierno, e independiente de la empresa. Son académicos que buscan datos y hacen recomendaciones. Lo mismo ocurre con el aviso de vacunación de la FDA. Es independiente del gobierno y las empresas. Nadie nos paga; solo somos académicos. Pero al igual que el ACIP para los CDC, el Comité Asesor de Vacunas de la FDA brinda recomendaciones. Podemos decir: «Creo que esta vacuna o aquellas vacunas no están listas para ser administradas al público estadounidense«. El comisionado de la FDA y su equipo tienen entonces la capacidad de seguir ese consejo o descartarlo.

Topol: Sí, ahora estás hablando racionalmente, lo cual es bueno; eso es refrescante. El punto es que no vamos a tener una prueba de fase 3 completada para el 22 de octubre. La única forma en que podría completarse es si hubiera alguna regla de detención que permitiera a alguien hacer la llamada antes del 22 de octubre, lo que parece prácticamente imposible. basado en lo que sabemos. Eso significa que los datos discutidos en su reunión del 22 de octubre se basarán en una prueba en curso, todavía ciega, ¿verdad?

Offit: A menos que el DSMB rompa el código porque ya cumplieron con un estándar de eficacia y seguridad, no veremos esos datos. La única forma en que veríamos tales datos es si el DSMB dijera: «Creo que estamos bien«. Y luego iría a la empresa porque es esta la que, en última instancia, lanza esa vacuna. Después de todo es su reputación cuando se lanza la vacuna. Me gustaría creer que no hay ningún interés en que la empresa presente una vacuna que sea insegura o ineficaz. Muchas de estas empresas tienen otras vacunas, carteras internacionales de vacunas, y eso las empañaría a todas.

Topol: Hay mucho en juego.

Editor. ¿Cómo se logra el alto estándar de medicamentos y vacunas? En particular lo referente a la seguridad y eficacia que aprueba la FDA. Sigamos tan interesante intercambio entre ambos expertos.

Topol: Bueno, esto me lleva a nuestro amigo Anthony (Tony) Fauci, quien recientemente habló en CNN sobre la posibilidad de una autorización de uso de emergencia inminente (EUA) para una vacuna antes de la finalización de la fase 3 de la prueba. Tony básicamente dijo que confía en que la FDA tomará la decisión correcta. Mi preocupación es que simplemente se burlaron del plasma convaleciente, por ejemplo, y, mucho antes de eso, emitieron una autorización de emergencia para la hidroxicloroquina, algo que tuvieron que revocar después. Y los datos, obviamente, no respaldaron a ninguno de esos casos. ¿Por qué tendríamos algún sentido de confianza en que la FDA no hará el pedido de una vacuna antes de que se complete un ensayo de fase 3? No tenemos exactamente una historia consistente, confiable, basada en la ciencia y la evidencia de la FDA desde que comenzó esta pandemia.

Offit: Creo que tienes razón. La hidroxicloroquina nunca debió recibir tal autorización como un EUA. No hubo evidencia que demuestrara que funcionó con seguridad y eficacia. Desde luego, sabíamos desde el principio que podía causar arritmias por toxicidad cardíaca. Eso fue un error y fue retirado. Siento lo mismo por el plasma convaleciente. Creo que eso nunca debió ser aprobado. Desde que se concedió la EUA, los Institutos Nacionales de Salud, NIH, publicaron un documento diciendo que no creen que funcione. Son dos cambios y fallas. En ambos casos se trató de productos terapéuticos administrados a personas que ya estaban enfermas.

Topol: Bueno, me gusta tu optimismo, y es realmente saludable compartir algo de ese sentimiento ahora. No hemos hablado lo suficiente sobre la seguridad, que no se trata solo de las reacciones inmediatas a las inyecciones, sino que, dado que las personas que han recibido las vacunas están expuestas a infecciones con el tiempo, algunas pueden tener una respuesta inmunitaria adversa. Podría ser una mejora dependiente de anticuerpos. Podría ser potencialmente algún tipo de enfermedad por complejos inmunes. ¿Te preocupan estos otros riesgos que no se han determinado y que son de baja incidencia, por lo que se necesitan miles de personas para conocerlos?

Offit: Para las personas que están considerando estos temas, creo que lo que más les preocupa es una inmunopatología inducida por vacunas. En otras palabras, observa lo que pasó con las vacunas contra el sarampión y el VSR [Virus Syncitial Respiratoire] de la década de 1960. Se trata de dos vacunas inactivadas que, cuando se administran a las personas, las ponen en una situación peor. Los niños que recibieron esta vacuna inactivada contra el VSR tenían más probabilidades de ser hospitalizados con neumonía y morir, cuando se expusieron posteriormente al virus de tipo silvestre, que los niños que nunca recibieron esa vacuna. Lo mismo ocurre con la vacuna inactivada contra el sarampión, que en realidad fue un producto autorizado por un tiempo y que causó un sarampión atípico, con neumonía y hospitalizaciones.

Ambos virus tienen proteínas de fusión, que las utilizan para fusionarse con la célula al entrar. No es el accesorio típico, luego se transporta por endocitosis. La preocupación en aquella ocasión fue que se estaba vacunando a las personas con algo que normalmente estas no verían cuando estuvieran expuestas al virus de tipo silvestre. Al menos la respuesta inmunopatológica en esas situaciones fue la llamada respuesta Th2, que se asocia con un conjunto de citocinas diferente de las respuestas Th1. La gente está consciente de ese problema. Si observas los artículos que están saliendo, incluso los estudios de fase 1, la gente siempre está mirando esa respuesta de las células T colaboradoras y si está induciendo una respuesta Th1 o Th2. Eso está en la mente de la gente.

Con respecto a la amplificación de la infección dependiente de anticuerpos, que sin duda fue un problema con la vacuna contra el dengue, en lugar de producir anticuerpos neutralizantes, la vacuna indujo anticuerpos de unión que ayudaron al virus a entrar en las células, lo que se denomina facilitación o amplificación dependiente de anticuerpos. Pero, de nuevo, las personas buscan neutralizar o unir anticuerpos y su longevidad con eso en mente. Y solo se sabrá acerca de los eventos adversos raros una vez que estas vacunas estén disponibles, porque incluso en el mejor de los casos, se prueban en 20,000 o 30,000 personas, no en 20 millones o 30 millones de personas. Por lo tanto, solo sabrá sobre un evento adverso poco común posterior a la licencia. Pero existen sistemas como el enlace de datos de seguridad de vacunas, que creo que puede detectar eso. Y los CDC ciertamente están muy conscientes de esto y tienen sistemas para buscar aquello una vez que se lanza la vacuna.

Topol: ¿Qué más te preocupa, además de estos mecanismos inmuno modulados o facilitados, con respecto a la seguridad?

Offit: Con las vacunas de ARNm, el ARNm en sí mismo es una molécula segura. Todos tenemos ARNm en nuestro cuerpo; se descompone muy rápidamente. Pero debido a que es una molécula tan lábil, está encapsulada en este complejo sistema de liberación de lípidos, que es reactogénico. Cuando se inocula a las personas con lípidos, les da fiebre, incluida la fiebre alta en forma ocasional. Y cuando se administra un agente que induce fiebre, puede desencadenar o exacerbar cualquier tipo de enfermedad inmunológica. Así que ese es un problema.

Luego están las vacunas de virus con replicación defectuosa, como los adenovirus de simio con replicación defectuosa producidos por AstraZeneca. Además, está el Ad26 con replicación defectuosa, que está siendo perseguido por Johnson & Johnson, y el Ad5 con replicación defectuosa, que es el que usan tanto por el grupo ruso como por el chino. Aquí, la buena noticia es que cada uno de ellos tiene una replicación defectuosa, lo que significa que el virus no puede reproducirse y causar daño. La mala noticia es que en realidad solo se obtiene una célula por partícula de virus para producir la proteína que interesa, que es la proteína de pico de coronavirus, la espiga. Entonces le das mucho virus. Creo que el artículo ruso sobre la vacuna, que salió el 4 de septiembre, dio 100 mil millones de partículas de virus. Ya sabes, fue un adenovirus de replicación defectuosa como el que se le administró a Jesse Gelsinger, cuya muerte fue la primera directamente relacionada con la terapia génica.

Topol: Olvidé que era un adenovirus defectuoso.

Offit: Entonces, con eso, te preocupa que puedas inducir una respuesta masiva de citocinas, que es lo que le sucedió a Jesse Gelsinger. Ahora tenemos anticuerpos monoclonales dirigidos contra la interleucina-6, como tocilizumab. Entonces no lo hicimos, por lo que Jesse Gelsinger lamentablemente murió. Pero siempre te preguntas cuando estás dando tantas partículas virales si podrías desencadenar ese tipo de respuesta.

Editor. Ambos científicos tocan ahora un aspecto muy poco difundido sobre como se mide la eficacia de una vacuna en la pruebas de fase 3.

Topol: Digamos que se comienza a administrar una vacuna en particular cada vez que se aprueba, probablemente a principios del próximo año si se hace legítimamente. Pero no habrá muchas personas en los ensayos de fase 3 que sufrieron infecciones previas, ¿verdad?

Offit: Bueno, es cierto que por el hecho de haber sido infectados no están siendo excluidos por eso. En su mayor parte, todo el mundo se hace una prueba de anticuerpos cuando se inscribe en uno de estos ensayos de vacunas. Y ya sean positivos o negativos, todavía están incluidos. Eso es bueno porque no sería práctico hacerlo de otra manera cuando lo implementamos.

Topol: Entonces, algunas personas en estos ensayos han tenido una infección previa.

Offit: Jackie Miller [Jacqueline (Jackie) Miller es la VP de Moderna] le dijo a ACIP [Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP)] la semana pasada, que la tasa era baja, alrededor del 1%.

Topol: Eso es muy bajo cuando todos los modelos sugieren que entre el 13% y el 14% de las personas en los Estados Unidos han tenido infecciones. Y esas personas podrían tener una respuesta inmune diferente a la de las personas que no conocen el virus. ¿Es una preocupación razonable?

Offit: Creo que es algo para lo que hay que mantener los ojos abiertos. Cuando miremos estos ensayos de fase 3, sabremos quienes tenían anticuerpos positivos al principio y quienes no. En muchos sentidos, es bueno que permitamos que esas personas participen en los ensayos, porque eso es similar a la situación natural.

Editor. Ya para concluir la entrevista, los interlocutores tratan un asunto que poca gente conoce cuando se habla de vacunas, como por ejemplo, si los «participantes del ensayo clínico reflejan la composición de la población en general.«

Topol: Entonces, la seguridad es algo de lo que realmente no sabremos cuando se publiquen los ensayos, digamos en el primer trimestre del próximo año. Eso será especialmente cierto dado el pequeño número de participantes que han tenido infecciones previas, en quienes es posible que haya aumentado la preocupación por su respuesta.

Offit: Creo que eso es cierto para todos los productos médicos. Puede decirse con cierta confianza que tal vez se podría descartar un efecto secundario grave, relativamente poco común en un ensayo de fase 3. Pero no se puede descartar un efecto secundario poco común. A medida que el proceso pasa de la fase 1 a la fase 2, y de allí a la fase 3, es decir, de 20 a 100 personas, a centenares de personas, y a decenas de miles de personas, se reduce la incertidumbre. Pero nunca eliminas la incertidumbre.

Topol: Correcto, pero el otro problema es que, las personas en estos ensayos no son muy representativas de los estadounidenses; son en gran parte una población blanca. Las minorías sub-representadas no están presentes en cantidad suficiente, ni los ancianos ni los niños.

Offit: Creo que estos productos no se pueden recomendar a una persona mayor o igual a 65 años, a menos que existan datos claros de seguridad y eficacia en ese grupo de edad. De manera similar, creo que si se los vamos a dar a personas que tienen ciertas comorbilidades, una de las más comunes de las cuales sería la obesidad, entonces les gustaría saber que esas personas sí estén adecuadamente representadas en estos ensayos.

Los niños no estarán en las pruebas iniciales; todos los voluntarios en estos ensayos iniciales tienen más de 18 años. Así que estoy seguro de que estas vacunas comenzarán a implementarse antes de que las hayamos probado en niños. Entonces, la pregunta es, ¿cómo se prueban en niños esos productos que demostraron su seguridad y eficacia en otros grupos etáreos? Es difícil realizar ensayos controlados con placebo cuando sabe que tiene una vacuna que funciona. Así que imagino que la forma en que se desarrollaría sería como una prueba de cuña, de la misma manera que se desarrollaron las vacunas contra el ébola en África occidental, es decir, comienzas a administrar la vacuna, sabiendo que no se la estás dando a todos. En seguida. En ese caso, puedes ver la eficacia y la seguridad comparando a los que lo recibieron con los que no. No es un ensayo prospectivo controlado con placebo, lo que significa que tiene algunas variables confusas, pero creo que esa es la forma en que probablemente se desarrollaría.

Topol: Entonces, las personas de mayor riesgo, o entre las personas de mayor riesgo, que son las mayores de 65 años, ¿no vamos a tener datos suficientes para abordar ese grupo al final de la fase 3?

Offit: Si no tenemos datos adecuados en el grupo de mayores de 65 años, entonces la persona mayor de 65 años no debería recibir esta vacuna, lo que sería una pena porque son los que tienen más probabilidades de morir a causa de esta infección. Tenemos que generar esos datos. No veo cómo alguien, el DSMB o el Comité Asesor de Vacunas de la FDA, o los responsables de la toma de decisiones de la FDA, permitiría que se recomendara una vacuna para ese grupo sin tener los datos adecuados. Siento lo mismo por las minorías. Quiero decir, que no se puede convencer a las poblaciones minoritarias de que se vacunen, a menos que estén representadas en estos ensayos. De lo contrario, se sentirán como conejillos de indias, y es comprensible que así ocurra.

2 comentarios en “CM. Fase 3 de las vacunas COVID-19: Asuntos inquietantes que revela el Dr. Paul Offit, en una video entrevista de Eric Topol en Medscape.”

  1. Estimados señores,

    Muy agradecido por la interesante entrevista. La saturaciòn de informaciòn que recibimos sobre el COVID-19, nos hace casi imposible determinar quien dice la verdad y mucho menos que debemos hacer al respecto.

    Gracias por mantenernos informados.

    Saludos.

    1. Academia Nacional de Medicina

      Bienvenido ese comentario, agradecemos su participación en este campo que nos concierne a todos por igual. La pandemia no distingue fronteras de ningún tipo, especialmente las del compromiso con los demás.

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