CV. Hepatitis aguda grave en niños: investigar los superantígenos del SARS-CoV-2

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Petter Brodin y Moshé Arditi. Publicado: mayo 13, 2022 DOI: https://doi.org/10.1016/S2468-1253(22)00166-2

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16 . ORCID: 0000-0002-3133-5183. 15/05/2022

Recientemente, ha habido informes de niños con una forma aguda grave de hepatitis en el Reino Unido, Europa, los Estados Unidos, Israel y Japón.1 La mayoría de los pacientes presentan síntomas gastrointestinales y luego progresan a ictericia y, en algunos casos, insuficiencia hepática aguda. Hasta ahora, no se han encontrado exposiciones ambientales comunes, y un agente infeccioso sigue siendo la causa más plausible. Los virus de la hepatitis A, B, C, D y E no se han encontrado en estos pacientes, pero el 72% de los niños con hepatitis aguda grave en el Reino Unido que se sometieron a pruebas de adenovirus tenían un adenovirus detectado, y de los 18 casos subtipados en el Reino Unido, todos fueron identificados como adenovirus 41F.12 Este no es un subtipo infrecuente, y afecta predominantemente a niños pequeños y pacientes inmunocomprometidos. Sin embargo, hasta donde sabemos, no se ha informado previamente que el adenovirus 41F cause hepatitis aguda grave.El SARS-CoV-2 se ha identificado en el 18% de los casos notificados en el Reino Unido y en 11 (11%) de los 97 casos en Inglaterra con datos disponibles que dieron positivo al SARS-CoV-2 al ingreso; otros tres casos habían dado positivo dentro de las 8 semanas anteriores al ingreso.2 Es probable que las pruebas serológicas en curso produzcan un mayor número de niños con hepatitis aguda grave e infección previa o actual por SARS-CoV-2. Se informó que once de los 12 pacientes israelíes habían tenido COVID-19 en los últimos meses,3 y la mayoría de los casos reportados de hepatitis fueron en pacientes demasiado jóvenes para ser elegibles para las vacunas covid-19. La infección por SARS-CoV-2 puede provocar la formación de reservorios virales.4 La persistencia viral del SARS-CoV-2 en el tracto gastrointestinal puede conducir a la liberación repetida de proteínas virales a través del epitelio intestinal, dando lugar a la activación inmune.5 Tal activación inmune repetida podría estar mediada por un motivo de superantígeno dentro de la proteína espiga del SARS-CoV-2 que se asemeja a la enterotoxina B estafilocócica,6 desencadenando una activación amplia e inespecífica de células T. Esta activación de células inmunes mediada por superantígenos se ha propuesto como un mecanismo causal del síndrome inflamatorio multisistémico en niños.47Se ha notificado hepatitis aguda en niños con síndrome inflamatorio multisistémico, pero no se investigó la coinfección de otros virus.8 Planteamos la hipótesis de que los casos recientemente notificados de hepatitis aguda grave en niños podrían ser una consecuencia de la infección por adenovirus con trofismo intestinal en niños previamente infectados por SARS-CoV-2 y portadores de reservorios virales (apéndice). En ratones, la infección por adenovirus sensibiliza al posterior shock tóxico mediado por estafilococos-enterotoxina-B, lo que lleva a insuficiencia hepática y muerte.9 Este resultado se explicó por el sesgo inmune tipo 1 inducido por adenovirus, que, tras la posterior administración de enterotoxina B estafilocócica, condujo a una producción excesiva de IFN-γ y a la apoptosis de hepatocitos mediada por IFN-γ.9 Traducido a la situación actual, sugerimos que los niños con hepatitis aguda sean investigados por la persistencia del SARS-CoV-2 en las heces, el sesgo del receptor de células T y la regulación ascendente de ifn-γ, porque esto podría proporcionar evidencia de un mecanismo de superantígeno del SARS-CoV-2 en un huésped sensibilizado con adenovirus-41F. Si se encuentra evidencia de activación inmune mediada por superantígenos, se deben considerar terapias inmunomoduladoras en niños con hepatitis aguda grave.

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