CV. La hipótesis de la higiene, la pandemia de COVID y sus consecuencias para el microbioma humano. PNAS, 20/01/2021

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La pandemia de COVID-19 tiene el potencial de afectar el microbioma humano en individuos infectados y no infectados, teniendo un impacto sustancial en la salud humana a largo plazo. Esta pandemia se cruza con un declive de décadas en la diversidad microbiana y los microbios ancestrales debido a la higiene, los antibióticos y la vida urbana (la hipótesis de la higiene). Los grupos de alto riesgo que sucumben a COVID-19 incluyen aquellos con afecciones preexistentes, como diabetes y obesidad, que también están asociadas con anomalías del microbioma. Las medidas y prácticas actuales de control de la pandemia tendrán efectos amplios, desiguales y potencialmente a largo plazo para el microbioma humano en todo el planeta, dada la implementación de separación física, higiene extensa, barreras de viaje y otras medidas que influyen en la pérdida microbiana general y la incapacidad para reinoculación. Aunque aún quedan muchas dudas o se desconocen sobre el virus y sus consecuencias, la implementación de prácticas de control de la pandemia podría afectar significativamente al microbioma. En esta perspectiva, exploramos muchas facetas de los cambios sociales inducidos por COVID-19 y sus posibles efectos en el microbioma, y ​​discutimos los desafíos actuales y futuros con respecto a la interacción entre esta pandemia y el microbioma. El reconocimiento reciente de la influencia del microbioma en la salud humana hace que sea fundamental considerar cómo el microbioma, formado por procesos biosociales, afecta la susceptibilidad al coronavirus y, a la inversa, cómo la enfermedad COVID-19 y las medidas de prevención pueden afectar el microbioma. Este conocimiento puede resultar clave en la prevención y el tratamiento, y en los resultados biológicos y sociales a largo plazo de esta pandemia.

Alimentarnos a nosotros mismos y a nuestro microbioma durante una pandemia

La pandemia de COVID-19 y las medidas de control también han afectado la forma en que la población mundial está comiendo, aunque de diferentes maneras y con diversas consecuencias para el microbioma intestinal, la fisiología humana y la salud. Estas prácticas dietéticas modificadas han resultado de la interrupción de las cadenas de suministro de alimentos. La disminución del comercio mundial, la ruptura de las redes de transporte, la infección de los trabajadores de la alimentación, el consumo de alimentos específicos, el corso, el cierre de restaurantes y puntos de venta de alimentos y el aumento de la cocina casera han ejercido una gran presión sobre las cadenas de suministro de alimentos en un momento de mayor demanda. Por lo tanto, la pandemia ha transformado profundamente los patrones de acceso y consumo de alimentos en poco tiempo. Dependiendo de su situación económica y ubicación, algunas personas han confiado cada vez más en los minoristas de alimentos que proporcionan productos alimenticios disponibles localmente. Para algunos de los que trabajan desde casa, la frecuencia de los bocadillos y las comidas puede haber aumentado. El cierre de las cafeterías escolares, la disminución de la actividad física y el consumo de alimentos procesados ​​y poco saludables relacionados con el estrés parecen estar alimentando la obesidad durante la pandemia. Los cierres y cierres de restaurantes, cafés y comida para llevar también han fomentado mejoras dietéticas a través de la cocina casera y la reducción del consumo de alimentos procesados ​​en algunos lugares y entre algunos grupos demográficos (

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