CV. Una actualización sobre COVID-19 y el embarazo. Revisión de Expertos

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Denise J. Jamieson y Sonja A. Rasmussen DOI:https://doi.org/10.1016/j.ajog.2021.08.054

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 27/01/2022

Resumen

Las alteraciones fisiológicas, mecánicas e inmunológicas en el embarazo podrían afectar potencialmente la susceptibilidad y la gravedad de COVID-19 durante el embarazo. Debido a la falta de datos de incidencia comparables y a los desafíos para desenredar las diferencias en la susceptibilidad a los diferentes riesgos de exposición, los datos son insuficientes para determinar si el embarazo aumenta la susceptibilidad a la infección por SARS-CoV-2. Los datos respaldan el embarazo como factor de riesgo para la enfermedad grave asociada con COVID-19; algunas de las mejores pruebas provienen del sistema de vigilancia COVID-19 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, que informó que las personas embarazadas tenían más probabilidades de ser admitidas en una unidad de cuidados intensivos, requerir ventilación invasiva, requerir oxigenación por membrana extracorpórea y morir que las mujeres no embarazadas en edad reproductiva. Aunque se ha documentado la transmisión intrauterina del SARS-CoV-2, parece ser rara. Posiblemente esté relacionado con niveles bajos de viremia por SARS-CoV-2 y la disminución de la coexpresión de la enzima convertidora de angiotensina 2 y la serina proteasa transmembrana 2 necesaria para la entrada del SARS-CoV-2 en las células de la placenta. Se está acumulando evidencia de que la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo se asocia con una serie de resultados adversos del embarazo, como la preeclampsia, el parto prematuro y la muerte fetal, especialmente entre las personas embarazadas con enfermedad COVID-19 grave. Además del impacto directo de COVID-19 en los resultados del embarazo, hay evidencia de que la pandemia y sus efectos en los sistemas de salud han tenido efectos adversos como el aumento de los mortinatos y las muertes maternas en los resultados del embarazo. Estas tendencias pueden representar disparidades cada vez mayores y una inversión alarmante de las mejoras recientes en la salud materna e infantil. Todas las 3 vacunas COVID-19 actualmente disponibles en los Estados Unidos se pueden administrar a personas embarazadas o lactantes, sin preferencia por el tipo de vacuna. Aunque los datos de seguridad en el embarazo se están acumulando rápidamente y no se han detectado señales de seguridad en el embarazo, se necesita información adicional sobre los resultados del parto, particularmente entre las personas vacunadas más temprano en el embarazo.

Palabras clave: COVID-19, muerte fetal, feto, muerte materna, recién nacido, infección perinatal, neumonía, embarazo, parto prematuro, SARS-CoV-2, transmisión vertical

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