CV. Variantes del SARS-COV-2: diferencias y potencial de evasión inmune

Compartir

Sandro M. Hirabara, et al. https://doi.org/10.3389/fcimb.2021.781429

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 05/02/2022

La glicoproteína espiga estructural (S) del coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) desempeña un papel esencial en la infección y es un objetivo importante para neutralizar el reconocimiento de anticuerpos. Las mutaciones en el gen S pueden generar variantes de preocupación (COV), que mejoran la «aptitud viral» a través de ventajas selectivas o de supervivencia, como el aumento de la afinidad del receptor ACE-2, la infectividad, la replicación viral, la mayor transmisibilidad, la resistencia a los anticuerpos neutralizantes y el escape inmune, el aumento de la gravedad de la enfermedad y el riesgo de reinfección. Se han reconocido cinco COV que incluyen B.1.1.7 (Reino Unido), B.1.351 (Sudáfrica), P.1 (Brasil), B.1.617.2 (India) y B.1.1.529 (varios países). En esta revisión, se abordaron los siguientes puntos críticos con respecto a los COV: a) características de los COV del SARS-CoV-2 con mutaciones en el gen S; b) posible evasión de variantes de anticuerpos neutralizantes generados a través de la vacunación, infección previa o inmunoterapias; c) riesgo potencial de nuevas olas pandémicas inducidas por las variantes en todo el mundo; y d) perspectivas para futuros estudios y acciones destinadas a prevenir o reducir el impacto de las nuevas variantes durante la actual pandemia de COVID-19.

Perspectivas y observaciones finales

La evolución viral es un proceso constante y eventualmente puede mejorar la «aptitud viral» y la adaptación selectiva. Las variantes emergentes del SARS-CoV-2 han planteado desafíos para las autoridades y los científicos de todo el mundo. Aunque las vacunas actualmente proporcionan una alta protección contra todos los COV, la vigilancia constante de la eficacia de la vacuna es esencial para combatir las principales cepas del SARS-CoV-2 y las variantes emergentes potencialmente nuevas.

La principal preocupación es que un COV puede evadir parcial o completamente la respuesta inmune, aumentando la reinfección de los individuos ya infectados por cepas anteriores, la protección limitada inducida por la vacunación y la eficacia deteriorada de las terapias basadas en nAbs monoclonales o plasma convaleciente y, en consecuencia, aumentando el riesgo de futuras olas pandémicas de COVID-19. De hecho, se ha propuesto que la pandemia de COVID-19 persistirá durante mucho tiempo con más mutaciones y COV emergentes. Por lo tanto, se deben emprender acciones para combatir la pandemia de COVID-19 y los COV emergentes. A continuación, hemos destacado siete puntos clave que podrían evitar el surgimiento de nuevas variantes del SARS-CoV-2:

1. Vacunas rápidas y masivas en todo el mundo contra el COVID-19 para reducir las nuevas infecciones. Este punto se basa en el hecho de que la desaceleración de la diseminación viral reducirá la probabilidad de mutaciones virales y la aparición de nuevas variantes. Sin embargo, las campañas de vacunación son limitadas en algunas partes del mundo. Por lo tanto, en estas áreas, las medidas estrictas de salud pública y las estrategias eficientes para detener o disminuir la transmisión del virus (por ejemplo, máscaras faciales, saneamiento frecuente de las manos, distanciamiento social y otras precauciones) son la mejor defensa contra este virus.

2. Vigilancia e identificación global constante y activa de los COV circulantes y emergentes y su posterior caracterización. Los sistemas de monitoreo eficientes permitirán una rápida detección, aislamiento y respuesta contra nuevos COV, evitando la diseminación incontrolada y futuras olas pandémicas.

3. Determinar la eficacia de la vacuna y los anticuerpos neutralizantes contra los COV. Si las vacunas no presentan una amplia protección contra las variantes del virus, se requerirán actualizaciones periódicas de la vacuna o un redesarrollo, como ocurre con la vacuna H1N1. Otras posibilidades incluyen el desarrollo de nuevas vacunas que induzcan nAbs contra diferentes variantes dirigiéndose a epítopos antigénicos altamente conservados de la proteína S y / o combinando diferentes vacunas o Abs monoclonales para atacar variantes específicas.

4. Establecer repositorios plasmáticos de individuos previamente infectados con diferentes variantes e inmunizados con diferentes vacunas contra el COVID-19. Este punto tiene como objetivo determinar rápidamente la actividad de nAb contra los nuevos COV y el potencial de evasión inmune. Determinar los títulos de nAb y el período de protección inducido por una infección o vacunación previa es esencial para determinar acciones adicionales.

5. Vigilancia de reinfecciones, especialmente en individuos ya inmunizados o previamente infectados. Esta acción podría ser una buena estrategia para evaluar la posible evasión inmune de los nuevos COV.

6. Estudios con combinaciones de vacunas disponibles para mejorar la eficacia y la protección. El monitoreo de los niveles de nAb para la proteína S en personas completamente vacunadas puede proporcionar información sobre la protección, ya que los altos niveles de estos anticuerpos parecen conferir defensa contra los COV emergentes.

7. Aplicación de una dosis adicional de la vacuna de refuerzo para aumentar/prolongar los títulos de anticuerpos neutralizantes a lo largo del tiempo. Esta propuesta se basa en tres puntos: a) los grupos de alto riesgo, incluidos los inmunodeprimidos y los ancianos, presentan una respuesta inmune reducida después de la inmunización; b) los títulos de anticuerpos disminuyen meses después del calendario de vacunación completo (14-21 días después de la vacuna Janssen de dosis única o dos dosis de las otras vacunas); y c) la aparición de COV puede requerir títulos altos de nAb para su protección. La administración de refuerzo de la vacuna ya está ocurriendo en algunos países, incluidos los Estados Unidos, Israel y Brasil, especialmente en grupos / individuos de alto riesgo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

12 − siete =