CV. Persistencia del antígeno viral residual del SARS-CoV-2 y del ARN en tejidos de pacientes con COVID-19 prolongada

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Denise Goh, et al. DOI: 10.21203/rs.3.rs-1379777/v1

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 23/02/2022

Resumen

La Organización Mundial de la Salud ha definido el COVID-19 (LC) largo como una condición en la que los pacientes exhiben síntomas persistentes a lo largo del tiempo después de su fase aguda, que no pueden explicarse mediante un diagnóstico alternativo. Dado que hemos reportado previamente antígenos virales residuales en tejidos de pacientes convalecientes, ahora nuestro objetivo es evaluar la presencia de dichos antígenos en tejidos postconvalecientes. Aquí, se estableció la presencia de virus residual dentro del apéndice y tejido mamario de 2 pacientes que presentaron síntomas de LC, 175 a 462 días después del diagnóstico positivo, utilizando técnicas inmunohistológicas. Observamos tinción positiva para la proteína de nucleocápside viral (NP) en el apéndice y la región adyacente al tumor de la mama, pero no dentro del tumor a través de la inmunohistoquímica multiplex. En particular, con RNAscope, se detectó ARN viral de sentido positivo y de sentido negativo (intermedio replicativo). Como virus monocatenario, el SARS-CoV-2, tienen que producir un intermediario replicativo como plantilla para sintetizar nuevos ARN genómicos. Por lo tanto, la detección de ARN viral de sentido negativo sugiere una replicación viral en curso. Si bien el ARN viral y el antígeno de muestras gastrointestinales y de heces de pacientes convalecientes se han reportado ampliamente, creemos que este es el primer estudio para detectar virus viables. Además, nuestro hallazgo positivo en el tejido mamario también corroboró con informes recientes de que las pacientes inmunocomprometidas también habían experimentado síntomas de LC y replicación viral persistente. En general, nuestros hallazgos, junto con los estudios emergentes de LC, cuestionan la posibilidad de que el tracto gastrointestinal funcione como un reservorio.

PALABRAS CLAVE: COVID-19 prolongado, SARS-CoV-2, virus residual

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