Diferencias en la actividad cerebral de personas en reuniones en persona frente a virtuales

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Diferencias en la actividad cerebral de personas en reuniones en persona frente a virtuales – Medscape – 9 de enero de 2024.

Contribución para el Portal de la ANM por: Lilia Cruz, Individuo de Número, Sillón XIX. ORCID: 0000-0001-6405-1059. 20/01/2024

Hace tiempo que sabemos que las reuniones de Zoom tienden a resultar agotadoras e insatisfactorias, pero ahora puede haber una explicación fisiológica. Una nueva investigación sugiere que el cerebro procesa las interacciones sociales a través de Zoom de manera diferente a las interacciones cara a cara.[1]

«Zoom parece ser un sistema de comunicación social empobrecido en relación con las interacciones en persona», explicó Joy Hirsch, Ph. D., en un comunicado de prensa. Hirsh es la autora principal de un estudio publicado en Imaging Neuroscience y profesora de psiquiatría, medicina comparada, y neurociencia en la Yale University, en New Haven, Estados Unidos.

Los investigadores de Yale descubrieron «que los sistemas sociales del cerebro humano están más activos durante encuentros reales en persona que en Zoom».

Investigaciones anteriores han insinuado que conectarse virtualmente con otras personas no es lo mismo que reunirse en persona. Por ejemplo, en 2022, investigadores de la Columbia University y Stanford University descubrieron que Zoom sofoca la creatividad y produce menos ideas de negocios que las reuniones en persona.[2] Investigaciones recientes demostraron evidencia objetiva de la llamada «fatiga de Zoom«.[3]

Hasta hace poco, se pensaba que los complejos circuitos neuronales involucrados en las interacciones sociales no discriminarían entre reuniones virtuales y en persona. No obstante, este nuevo estudio demuestra que, en relación con las interacciones cara a cara, hay una reducción significativa en la actividad cerebral y el intercambio de señales sociales al interactuar en Zoom.

Actividad cerebral en Zoom frente a actividad cerebral en persona

Los investigadores evaluaron a 28 voluntarios sanos en los que registraron múltiples señales de respuestas neuronales hablando en persona o en Zoom para ver si los mecanismos de procesamiento facial diferían según el contexto social. Utilizaron sofisticadas herramientas de imagen y neuromonitoreo para monitorear la actividad cerebral en tiempo real de las mismas parejas que hablaban sobe exactamente las mismas cosas, una vez en persona y otra a través de Zoom.

Cuando los participantes del estudio estaban cara a cara, tenían niveles más altos de actividad neuronal sincronizada, pasaban más tiempo mirándose directamente unos a otros y demostraban una mayor excitación (como lo indican los diámetros de pupila más grandes), lo que sugiere mayores compromiso e intercambio mutuo de señales sociales. De acuerdo con estos hallazgos de comportamiento, el estudio también encontró que las reuniones cara a cara producían una mayor activación de la corteza dorsal-parietal en la espectroscopia funcional de infrarrojo cercano (fNIR). De manera similar, los encuentros en persona se asociaron con más oscilaciones theta observadas en la electroencefalografía, que están asociadas con el procesamiento facial. Estos hallazgos multimodales llevaron a los autores a concluir que probablemente existen vías de neuroprocesamiento separables para rostros en vivo presentados en persona y para los mismos rostros en vivo presentados a través de medios virtuales.

Academia Nacional de Medicina