LD. Pertinencia y prestancia de la Academia Nacional de Medicina. Reflexiones en su primer Centenario 1904-2004. Dr. Miguel González Guerra

CONTENIDO

PRÓLOGO

Esta monografía que debemos a Miguel González Guerra, Profesor de la Universidad Central y Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, es uno de los mejores homenajes que se le podía ofrecer a dicha institución en su primer centenario. El autor, médico e historiador, ha recopilado en forma minuciosa toda la historia de la corporación desde sus orígenes hasta el momento actual. Nada se le ha escapado, y el lector encontrará aquí valiosas informaciones sobre la misma, sus antecedentes, su primer siglo de actividades y sus proyecciones futuras. Procede subrayar la íntima relación de la Academia Nacional de Medicina con la Universidad Central de Venezuela, vinculación que debiera mantenerse y estrecharse aún más.

PRESENTACIÓN

No decimos ninguna novedad al expresar que hacer un trabajo sobre lo que ha venido siendo y lo que significa la Academia Nacional de Medicina en nuestro país es labor de mucha exigencia. ¡Tanto es lo que se puede decir de ella luego de un siglo de existencia! Sin embargo, a pesar de ser plenamente conscientes de nuestras limitaciones para realizarlo, lo hemos abordado con decisión y bajo la esperanza de que nuestros lectores darán mayor valor a las múltiples pruebas de lo que hemos calificado como pertinencia y prestancia de la corporación y que, con su benevolencia, sabrán pasar por alto las inevitables debilidades u omisiones en que podamos haber incurrido.

ANTECEDENTES

La conmemoración del Primer Centenario de la Academia Nacional de Medicina constituye ciertamente una excelente oportunidad
para que quienes hoy integramos su cuerpo vital hagamos, a través de una panorámica visión retrospectiva, una sincera evaluación que
nos permita dar cabales pruebas tanto de la pertinencia de su creación como de la importancia histórica del decisivo papel que ha cumplido durante estos primeros cien años para el beneficio y progreso de la medicina venezolana.

FUNDACIÓN

Para una mejor comprensión de la fundación de la Academia Nacional de Medicina es preciso examinar, en primer lugar, el proceso en sí, enmarcado en alrededor de diez años, y, luego, revisar las características de quienes conformaron esa generación pionera.

MARCO LEGAL Y ESTRUCTURA ORGANIZATIVA

Como ha sido indicado en el proceso de creación, la Academia Nacional de Medicina es una institución oficial que se rige por una Ley Orgánica: primero, la Ley Orgánica de Creación del 7 de mayo de 1904 (28 artículos) durante 37 años, y luego, hasta el presente, la Ley Orgánica del 15 de julio de 1941 (25 artículos) (Anexo 11), derogatoria de la anterior.

SEDE

La Academia Nacional de Medicina tiene su sede en el Palacio de las Academias, el cual comparte con otras Academias Nacionales:
Venezolana de la Lengua (Correspondiente de la Española), Nacional de la Historia, Nacional de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, Nacional de Ciencias Políticas y Sociales y Nacional de Ciencias Económicas, aparte de otras instituciones como la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina y el Instituto de Derecho Social.

JUNTAS DIRECTIVAS

Desde el punto de vista de la renovación de sus Juntas Directivas, la Academia Nacional de Medicina ha mantenido una absoluta regularidad bienal en el período transcurrido entre 1904 y 2004. Desde luego, ha habido modificaciones en su estructura, por lo cual es posible reconocer cuatro etapas diferentes.

MIEMBROS

Los miembros de la Academia Nacional de Medicina, denominados Académicos, están clasificados, por definición legal, en tres categorías: Individuos de Número, Miembros Correspondientes Nacionales y Miembros Correspondientes Extranjeros. Los requisitos para acceder a cada una de las categorías mencionadas están definidos en la Ley Orgánica de la Academia. La condición académica no es renunciable, de acuerdo con la doctrina sometida a prueba con ocasión de la renuncia presentada por el doctor José Gregorio Hernández el 18 de julio de 1913, contestada negativamente seis días después por la Corporación (Anexos 22 y 23).

LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA Y LA UNIVERSIDAD

Existe una relación clara y neta entre la Academia Nacional de Medicina y la Universidad. La primera consideración sobre la cual se apoya esta relación es de carácter genérico y, podría decirse, de índole filosófica. Es evidente que en toda Academia, entendida como una Sociedad científica establecida con autoridad pública (DRAE, 1° acepción), la condición universitaria en sus integrantes es inobjetablemente esencial. La relación entre ambas instituciones se perfecciona y desarrolla en cuanto que la relevancia consustancial al estatus académico implica una mayor profundidad en la condición universitaria al exigir que esta condición se eleve al grado de doctor, que es el último y preeminente grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento autorizado para ello (DRAE, 1° acepción). La relación fundamental entre la Academia y la Universidad puede resumirse en el hecho de que es prácticamente axiomático que la condición académica tiene una raíz universitaria, exigida al máximo grado.

LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA EN ACCIÓN

Como lo indica su denominación y lo precisa la ley, el área en el cual desenvuelve su acción natural la Academia Nacional de Medicina es el área de la salud y, por ende, todo lo que con ella se relacione. En consecuencia, ya sea actuando como cuerpo colegiado o a través de la acción específica de algunos de sus miembros, no ha escapado a la acción de la Academia campo alguno de los que interaccionan en el área de la salud, tales como la educación médica, la investigación científica, la asistencia médica, incluyendo lo relacionado con la salud pública y el desarrollo de las especialidades. Por otra parte, desde su origen, la Academia ha sido celosa y vigilante orientadora del delicado aspecto del correcto quehacer proIesional. Su acción se amplía incluso, por imperativo legal, al ámbito de la asesoría al Estado en el área de su competencia. En otro orden de ideas, y siempre con esos objetivos como norte, la Academia ha desarrollado diversas modalidades de acción, dinámicamente cambiantes, adecuándose a las exigencias de cada momento.

LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA Y EL FUTURO DE LA MEDICINA VENEZOLANA

La historia de la Academia Nacional de Medicina, transcurrido como ha su primer siglo de existencia, nos muestra una institución que ha cumplido a cabalidad, y en forma por demás eficiente, con las funciones para las cuales fue creada. Es evidente, sin embargo, que una institución de esta índole no puede dar jamás por cumplida su misión, puesto que continuamente hay y habrá nuevas exigencias en su campo de competencia surgidas de la inacabable dinámica de las siempre cambiantes nuevas realidades. De allí la pertinencia de unas reflexiones sobre el papel de la Academia Nacional de Medicina frente al futuro.

ANEXOS

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

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