Intubación traqueal de emergencia basada en evidencia

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Stephanie C. DeMasi, et al. https://doi.org/10.1164/rccm.202411-2165CI

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 07/07/2025

Resumen

Millones de adultos en estado crítico se someten a intubación traqueal en urgencias o UCI cada año, y casi el 40 % experimenta hipoxemia, hipotensión o paro cardíaco durante el procedimiento. Durante las últimas dos décadas, una serie de ensayos aleatorizados han examinado qué herramientas, técnicas, dispositivos y fármacos utilizados para realizar la intubación traqueal de emergencia mejoran los resultados y cuáles son ineficaces o perjudiciales. Los resultados de estos ensayos han demostrado que la preoxigenación con ventilación no invasiva y la administración de ventilación con presión positiva entre la inducción y la laringoscopia previenen la hipoxemia durante la intubación; la videolaringoscopia facilita una intubación exitosa en el primer intento y puede prevenir la intubación esofágica; el uso de un estilete es superior a la intubación con un tubo endotraqueal solo y es comparable al uso de una bujía; y la administración de un bolo de líquidos antes de la inducción no previene la hipotensión. Muchas decisiones adicionales que enfrentan los profesionales sanitarios durante la intubación traqueal de emergencia aún no se basan en evidencia rigurosa. Es necesario seguir realizando ensayos aleatorios para examinar sistemáticamente cada aspecto de este procedimiento común y de alto riesgo a fin de mejorar los resultados de los pacientes y dar inicio a una era de intubación traqueal de emergencia basada en evidencia.