Patrick M Meyer Sauteur y Michael L Beeton, en nombre del Grupo de Estudio de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID) para Infecciones por Mycoplasma y Chlamydia (ESGMAC), y Grupo de Estudio de Vigilancia de Mycoplasma pneumoniae (MAPS) de la ESGMAC. DOI: https://doi.org/10.1016/S2666-5247(23)00344-0
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 24/11/2023
Resumen
Mycoplasma pneumoniae es una causa común de infecciones del tracto respiratorio, siendo la neumonía adquirida en la comunidad la principal carga relacionada con la enfermedad. En comparación con otros patógenos, M. pneumoniae es atípico en muchos aspectos: es uno de los organismos autorreplicantes más pequeños, tiene un genoma reducido y muy estable (0,8 Mbp), carece de pared celular, crece lentamente (tiempo de generación de 6 h), requiere un contacto estrecho para la transmisión y tiene una presentación de la enfermedad distinta (neumonía atípica), cuya patogénesis podría implicar inmunidad mediada por células huésped.1, 2, 3Las infecciones ocurren durante todo el año en muchos climas diferentes en todo el mundo, con epidemias cada pocos años. 4,5 Los datos obtenidos anteriormente indicaban un intervalo de 1 a 3 años entre las epidemias de M pneumoniae en Europa e Israel.5 Varios factores, como la disminución de la inmunidad colectiva o la introducción de nuevos subtipos en la población, explican la aparición periódica de epidemias. La epidemia más reciente ocurrió a finales de 2019 y principios de 2020 simultáneamente en varios países, principalmente en Europa y Asia.6En marzo de 2020, la introducción de intervenciones no farmacéuticas (NPI, por sus siglas en inglés) contra la COVID-19 dio lugar a un final abrupto de estas epidemias y a un marcado descenso de la detección de M pneumoniae en todo el mundo.6 En comparación con la incidencia prepandémica de M pneumoniae (8,61 %, 2017-20), se observó una reducción significativa en el primer año después de la implementación de las ISFL (1,69 %, 2020-21),6 similar a la incidencia de otros patógenos respiratorios.7 En el segundo año se observó una nueva reducción sin precedentes, pero sustancial, de la incidencia de M. pneumoniae (0,70%, 2021-22).8 cuando otros patógenos respiratorios resurgieron como indicador de transmisión comunitaria.8,9
