Neag, M.A.; Mitre, A.O.; Pomana, I.G.; Velescu, M.A.; Militaru, C.; Nagy, G.; Melincovici, C.S. Interacción huésped–microbioma en la unidad de cuidados intensivos. Enfermedades 2025, 13, 250. https://doi.org/10.3390/diseases13080250
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 25/02/2026
Resumen
La enfermedad crítica altera profundamente la microbiota intestinal, lo que conduce a un estado de disbiosis caracterizado por una reducción de la diversidad microbiana y la sobrerrepresentación de taxones patógenos como Enterobacteriaceae y Proteobacterias. Este cambio disbiótico compromete la integridad de la barrera intestinal y modula las respuestas inmunes, contribuyendo a la inflamación sistémica y aumentando la susceptibilidad a infecciones nosocomiales y disfunciones multiorgánicas. Las estrategias nutricionales en la UCI influyen significativamente en la composición y función de la microbiota intestinal. La nutrición enteral favorece el mantenimiento de la diversidad microbiana y la salud de la mucosa intestinal, mientras que la nutrición parenteral se asocia con atrofia mucosa y un mayor desequilibrio microbiano. Las intervenciones emergentes, incluyendo la administración de probióticos, prebióticos, sintióticos y productos fermentados como el kéfir, muestran potencial para restaurar el equilibrio microbiano y mejorar los resultados para los pacientes. Esta revisión presenta evidencia actual sobre las alteraciones de la microbiota intestinal en pacientes críticos, explora las consecuencias sistémicas de la disbiosis y evalúa el impacto de terapias nutricionales y dirigidas a la microbiota en la mejora de los resultados para los pacientes.
