María Verónica Nievas, et al. 10.1016/j.medin.2026.502518
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 03/08/2026
Resumen
La inmunoterapia ha supuesto una revolución en el tratamiento de las neoplasias. Su acción se fundamenta en la manipulación del sistema inmune del paciente para identificar y destruir las células malignas. En las últimas décadas hemos asistido a una explosión en el desarrollo de estas terapias, con la aparición de anticuerpos monoclonales y biespecíficos, inhibidores de los puntos de control inmunológico, y terapias celulares, incluyendo las células T modificadas con un receptor antigénico quimérico (CAR-T) y los linfocitos infiltrantes de tumor (TILs). Estas nuevas terapias han supuesto nuevas esperanzas para los pacientes, pero también han traído un nuevo perfil de efectos adversos, derivados de la acción de un sistema inmune hiperactivo, como reacciones infusionales, fenómenos autoinmunes, síndrome de liberación de citoquinas y la neurotoxidad asociada a terapias inmunoefectoras, y el síndrome de fuga capilar.
