CM. A Propósito del Candidato Vacunal Cubano “Abdala”

Compartir

DOI: https://doi.org/10.47449/CM.2021.2.2. José Esparza y Flor H. Pujol. 06/05/2021

Introducción

Como respuesta a la emergencia de la pandemia de la COVID-19, en los últimos 18 meses, se ha llevado a cabo una intensa actividad de investigación y desarrollo de vacunas contra el SARS-CoV-2. Eso ha resultado, hasta ahora, en la autorización para uso de emergencia de al menos ocho vacunas basadas en diferentes plataformas, especialmente usando virus completo inactivado (ej., Sinopharm, Sinovac), vectores de adenovirus (ej, Sputnik V, Oxford/AstraZeneca, J&J/Janssen), ARN mensajero (ej., Moderna, Pfizer/BioNTech), y muy probablemente muy pronto nanopartículas de proteínas S (ej., Novavax) (1,2).

Candidatos a vacunas basadas en el RBD

La actividad para el desarrollo de nuevas vacunas contra la COVID-19 continúa. La base de datos de la Organización Mundial de la Salud reporta al menos 184 productos en evaluación preclínica y 96 en alguna fase de evaluación clínica en voluntarios humanos. Varios de esos productos experimentales están basados en el dominio de unión al receptor (Receptor Binding Domain en inglés, o RBD), 7 de ellos en evaluación preclínica y 8 en evaluación clínica (3).

Hasta ahora, todas las vacunas autorizadas contra la COVID-19 están diseñadas para inducir anticuerpos neutralizantes, los cuales están dirigidos contra la proteína S de la espiga del virus. Las espigas son trímeros de la proteína S, la cual a su vez está compuesta de dos subunidades, S1 y S2. La subunidad S1 forma la parte más externa de la espiga e incluye el RBD, que es la región que interactúa con el receptor en la superficie celular (ACE2) para iniciar el proceso de infección (Figura 1) (4). Los anticuerpos dirigidos contra la espiga neutralizan al virus al bloquear su interacción con el receptor ACE2.

Figura 1. Proteína S del SARS-CoV-2. Se muestran las dos regiones de la proteína (S1, N-terminal y S2, C-terminal), el sitio de reconocimiento a proteasas y el RBD, dominio que contiene además el motivo de unión al receptor (RBM) (modificado de 4).

El uso del RBD como candidato a vacuna contra la COVID-19 se basa en su función de unión al receptor celular ACE2 y también en que es un segmento inmunodominante de la proteína S, que contiene múltiples sitios antigénicos diferentes, siendo la diana del 90% de los anticuerpos neutralizantes presentes en los sueros de convalecientes de la COVID-19 (5). La inmunodominancia del RBD quizás pueda ser explicada porque, a diferencia del resto de la superficie de la proteína S, no está recubierta por glicanos. Una ventaja teórica en cuanto a su uso como vacuna, es que el RBD induciría pocos anticuerpos no neutralizantes que podrían mediar el aumento de infectividad mediada por anticuerpos (en inglés Antibody Dependent Enhancement, o ADE), aunque esto no ha sido un problema hasta el momento. Además, el RBD también posee epítopos para inducir respuestas celulares (6).  

1 comentario en “CM. A Propósito del Candidato Vacunal Cubano “Abdala””

  1. Después de que nuestra nota fue publicada, Saunders et al publicaron en Nature un artículo en Nature titulado «Neutralizing antibody vaccine for pandemic and pre-emergent coronaviruses» . Los investigadores diseñaron una vacuna donde el RBD del SARS-CoV-2 se presenta como una nanopartícula multimerica (24 RBDs). La vacuna logro proteger monos y los anticuerpos neutralizantes inducidos por la misma exhibían neutralización de las variantes B.1.1.7.P1 (Brasil) y C.1.1351 (Sudafrica) asi como del SARS-CoV-1 y un coronavirus de murciélago.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 − cuatro =