Rebecca F. Brown, et al. doi:10.1001/jama.2025.10234
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 05/03/2026
Resumen
Importancia La diverticulosis se define por la presencia de múltiples bolsas de salida (divertículos) que se originan en la luz intestinal. La diverticulitis se define como la inflamación de estos divertículos. La incidencia anual de diverticulitis en Estados Unidos es de aproximadamente 180 por cada 100.000 personas, lo que resulta en unas 200.000 hospitalizaciones anuales y un gasto sanitario estimado de más de 6.300 millones de dólares al año.
Observaciones Los factores de riesgo para la enfermedad diverticular incluyen mayores de 65 años, factores genéticos como la variante en el gen del factor de necrosis tumoral miembro de la superfamilia 15 (TNFSFI5); enfermedades del tejido conectivo como la enfermedad poliquística renal, síndrome de Marfan o síndrome de Ehlers-Danlos; índice de masa corporal 30 o superior; uso de opioides, esteroides y antiinflamatorios no esteroideos; hipertensión; y diabetes tipo 2. Aproximadamente entre el 1% y el 4% de los pacientes con diverticulosis desarrollarán diverticulitis aguda a lo largo de su vida, que normalmente se manifesta como dolor en el cuadrante inferior izquierdo asociado a náuseas, vómitos, fiebre y leucocitosis. La tomografía computarizada abdominal y pélvica con contraste es la prueba diagnóstica recomendada y tiene una sensibilidad del 98% al 99% y una especificidad del 99% al 100%. Aproximadamente el 85% de las personas con diverticulitis aguda presentan diverticulitis no complicada (ausencia de abscesos, estenosis de colon, perforación del colon o formación de fístula). El manejo de pacientes con diverticulitis no complicada consiste en observación con manejo del dolor (normalmente paracetamol) y modificación dietética con una dieta líquida clara. Los antibióticos deben reservarse para pacientes con síntomas sistémicos como fiebre persistente o escalofríos, aquellos con leucocitosis creciente, mayores de 80 años, personas embarazadas, inmunodeprimidos (que reciben quimioterapia, esteroides en dosis altas, o han recibido un trasplante de órgano), y aquellos con enfermedades crónicas (como cirrosis, enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, o diabetes mal controlada). Los antibióticos de primera línea consisten en amoxicilina/ácido clavulánico oral o cefalexina con metronidazol. Para pacientes que no toleran la ingesta oral, la terapia antibiótica intravenosa (es decir, cefuroxima o ceftriaxona más metronidazol o ampicilina/sulbactam) es adecuada. La diverticulitis complicada se maneja con antibióticos intravenosos como ceftriaxona más metronidazol o piperacilina-tazobactam y un manejo invasivo adicional según se indique (es decir, drenaje percutáneo del absceso intraabdominal asociado o resección de colon). Los pacientes con peritonitis generalizada deben someterse a una laparotomía de emergencia con resección de colon. La mortalidad postoperatoria por diverticulitis gestionada de forma electiva o urgente es del 0,5% para la resección electiva de colon y del 10,6% para la resección de colon urgente.
Conclusiones y relevancia En Estados Unidos, la diverticulitis afecta aproximadamente a 180 personas por cada 100.000 personas al año. Para diverticulitis sencilla, la terapia de primera línea es la observación y el control del dolor, y se deben iniciar antibióticos en pacientes con fiebre persistente, leucocitosis creciente, sepsis o shock séptico, edad avanzada, embarazo, inmunodepresión y ciertas enfermedades crónicas. El tratamiento de la diverticulitis complicada incluye antibióticos intravenosos, como ceftriaxona más metronidazol o piperacilina-tazobactam, y, si se indica, drenaje percutáneo del absceso o resección de un segmento enfermo del colon.
