Seetharaman, J. Dolor abdominal recurrente en niños: evaluación y tratamiento. Indian J Pediatr 92 , 526–534 (2025). https://doi.org/10.1007/s12098-025-05469-y
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 15/12/2025
Resumen
El dolor abdominal recurrente (DAR) se define como la presencia de al menos 3 episodios de dolor abdominal durante 3 meses, incluyendo etiología orgánica y funcional. Hasta el 95% de las causas del DAR se deben a trastornos funcionales de dolor abdominal (FAPD). La úlcera péptica, la colelitiasis, la pancreatitis crónica, la tuberculosis abdominal, las enfermedades inflamatorias intestinales (EII), las infecciones parasitarias y las infecciones del tracto urinario (ITU) son causas orgánicas prominentes de DAR. Los datos publicados de países desarrollados informan que la prevalencia combinada de FAPD en niños es del 13,5%, en la que el síndrome del intestino irritable (SII) es el subtipo más común. La evaluación incluye la anamnesis sobre las características del dolor, los síntomas asociados y la presencia de factores estresantes. Se requiere una anamnesis y una exploración detalladas para evaluar los síntomas y signos de alarma. La presencia de síntomas de alarma aumenta las probabilidades de etiología orgánica del DAR. Pueden requerirse estudios básicos como hemograma completo, análisis de heces y orina, albúmina sérica y marcadores inflamatorios para buscar etiologías orgánicas crónicas. La calprotectina fecal (CFH) es una herramienta altamente sensible para diferenciar la EII del SII. La ecografía abdominal (USG) ayuda a evaluar la colelitiasis, la obstrucción biliar, la pancreatitis crónica, la malrotación y el engrosamiento intestinal. Las endoscopias son útiles para la úlcera péptica, las enfermedades inflamatorias intestinales, la tuberculosis abdominal, la infección
por Helicobacter pylori , etc. Las causas orgánicas requieren un tratamiento específico. El TPAF requiere asesoramiento y medicación. La terapia cognitivo-conductual, la hipnoterapia, el yoga y la estimulación nerviosa superficial eléctrica percutánea están indicadas para los casos refractarios.
