Robert D. Schwab, et al. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.125.073987
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 25/11/2025
Resumen
Antecedentes: Las enfermedades cardiovasculares causadas por la aterosclerosis son responsables de 18 millones de muertes anuales, lo que pone de manifiesto una necesidad significativa de nuevas terapias médicas, especialmente para pacientes que no son elegibles para intervenciones percutáneas. La aterosclerosis es impulsada por la acumulación de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y la formación de células de espuma, acompañadas de estrés oxidativo y la acumulación de LDL oxidado (OxLDL), una molécula proinflamatoria. Reducir el LDL es la base del tratamiento actual, junto con el control de la presión arterial y los cambios en el estilo de vida, pero hasta la fecha no ha sido factible atacar específicamente las vías inflamatorias que contribuyen al desarrollo de la placa sin efectos secundarios sistémicos significativos. Durante la última década, las células T de los receptores de antígenos quiméricos (CAR) se han utilizado para tratar el cáncer, resolver la fibrosis cardíaca y restaurar el equilibrio inmunitario en enfermedades autoinmunes. En algunos casos, se han desarrollado células reguladoras T dotadas de CAR (Tregs CAR) para tratar la autoinmunidad mediante inmunosupresión específica de antígenos.
Métodos: Utilizando una plataforma Treg inducible, creamos una terapia CAR Treg específica para OxLDL y evaluamos la inmunosupresión mediada por células y citocinas para reducir la formación de células de espuma de macrófagos in vitro. Posteriormente probamos Tregs anti-OxLDL CAR en modelos murinos inmunocompetentes de hiperlipidemia y aterosclerosis.
Resultados: Los Tregs anti-OxLDL CAR redujeron la formación de células de espuma de macrófagos in vitro e inhibiron significativamente la formación de placas ateroscleróticas in vivo en modelos murinos inmunocompetentes.
Conclusiones: Los Tregs anti-OxLDL CAR mitigan la inflamación y la deposición de placas asociadas con LDL oxidado y pueden ofrecer una nueva opción terapéutica para la aterosclerosis.
