Niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad y neoaterosclerosis tras STEMI. Un análisis secundario del ensayo clínico aleatorizado CONNECT

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Jonas Dominik Häner, et al. 2026; 11; (2):137-146. doi:10.1001/jamacardio.2025.4723

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 13/02/2026

Resumen

Pregunta: ¿Ayuda a alcanzar los niveles recomendados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) según las guías a prevenir la neoaterosclerosis tras la implantación de un stent elutivo en pacientes con infarto de miocardio elevado del segmento ST (STEMI)?

Hallazgos En este análisis secundario del ensayo clínico aleatorizado CONNECT, la neoaterosclerosis fue menos frecuente en pacientes que alcanzaron niveles de LDL-C respaldados por las directrices y recibieron terapia con estatinas de alta intensidad. El nivel de LDL-C en tratamiento emergió como un determinante independiente de la neoaterosclerosis.

Es decir: Alcanzar los niveles recomendados de LDL-C mediante terapia intensiva de reducción de lípidos puede ayudar a prevenir la formación de neoaterosclerosis y prevenir el fallo tardío del stent en pacientes con STEMI.

Importancia La neoaterosclerosis representa una causa importante de fallo tardío del stent y provoca eventos cardíacos tras la implantación del stent elutivo (DES). Alcanzar niveles secundarios preventivos de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) objetivo puede reducir la progresión de la placa en las arterias coronarias nativas; sin embargo, su asociación con la formación de la neoaterosclerosis sigue siendo incierta.

Objetivo: determinar si alcanzar niveles de LDL-C recomendados por las directrices tras la implantación de DES está asociado con un menor riesgo de formación de neoaterosclerosis a largo plazo.

Diseño, entorno y participantes Este es un análisis post hoc del ensayo clínico aleatorizado CONNECT realizado en 7 centros de Suiza y Japón, que había aleatorizado a 239 pacientes con infarto de miocardio elevado del segmento ST (STEMI) para intervención coronaria percutánea (PCI) con stents elutivos de polímero biodegradable o duradero con everolimus entre junio de 2017 y junio de 2020. La prevalencia de la neoaterosclerosis se evaluó con tomografía de coherencia óptica (OCT) 3 años después de la PCI primaria. El análisis de datos para este análisis post hoc se realizó desde septiembre de 2024 hasta octubre de 2025.

Intervención Los pacientes con STEMI recibieron PCI primaria con DES, y se recomendó la terapia con estatinas según las directrices específicas de cada país.

Principales resultados y medidas La prevalencia de neoaterosclerosis 3 años después de la PCI primaria se comparó entre pacientes con y sin alcanzar los niveles objetivo de LDL-C recomendados por la guía. Se realizó un análisis predictor multivariable para determinar si los niveles de LDL-C durante el tratamiento estaban asociados con la aparición de neoaterosclerosis.

Resultados Entre 178 pacientes (edad media [SD], 63,4 [10,9] años; 27 [15%] mujeres) que se sometieron a OCT a los 3 años, 98 pacientes (55%) alcanzaron el nivel objetivo de LDL-C y 80 pacientes (45%) no. Los niveles medios (SD) de LDL-C en tratamiento para estos grupos fueron de 48 (13) y 87 (37) mg/dL, respectivamente (para convertir a milimoles por litro, multiplicar por 0,0259). La prevalencia de neoaterosclerosis fue menor en los pacientes que alcanzaron el nivel objetivo de LDL-C en comparación con los que no lo lograron (7 pacientes [7%] frente a 15 pacientes [19%], respectivamente; razón de probabilidades para quienes no alcanzaron el nivel objetivo de LDL-C, 3,00; IC 95%, 1,19-8,24; P = 0,02). El nivel de LDL-C durante el tratamiento (por aumento de 25 mg/dL) emergió como un determinante independiente de la neoaterosclerosis a los 3 años en el análisis de regresión logística multivariable (razón de probabilidades, 1,46; IC 95%, 1,09-2,01; P = 0,01).

Conclusiones y relevancia El nivel de LDL-C en tratamiento emergió como un predictor independiente de la neoaterosclerosis 3 años después de la implantación de DES para STEMI. La neoaterosclerosis fue menos frecuente entre los pacientes que alcanzaron el nivel recomendado por las directrices de LDL-C bajo tratamiento, lo que subraya la importancia de la reducción del LDL-C en la prevención de la formación de la neoaterosclerosis.