El Comité de Bioética de la AEP alerta sobre la necesidad de proteger la imagen de los menores en contextos sanitarios, 20250514_NdP_AEP_CB_imágenes menores_def
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 24/08/2025
Resumen
La práctica de compartir imágenes de niños en contextos sanitarios, ya sea en redes sociales, publicaciones institucionales, medios de comunicación o campañas de sensibilización, debe abordarse con extrema precaución. Así lo advierte el Comité de Bioética (CB) de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que acaba de hacer públicas una serie de recomendaciones éticas dirigidas tanto a profesionales como a instituciones y familias, con el objetivo de preservar la intimidad, la dignidad y los derechos de la infancia.
Este documento sitúa el bienestar del menor en el centro de cualquier práctica comunicativa que implique su imagen. Aunque la difusión de fotografías o vídeos de menores puede partir de iniciativas bienintencionadas como visibilizar una enfermedad, sensibilizar a la sociedad o mostrar el trabajo sanitario, el comité recuerda que no siempre se mide adecuadamente el impacto que estas imágenes pueden tener en el desarrollo personal, la vida social o la autoestima del menor, especialmente cuando quedan expuestas en entornos digitales de difícil control.
Una cuestión de derechos, no solo de consentimiento La infancia es una etapa especialmente vulnerable, en la que el derecho a la intimidad debe prevalecer incluso sobre el interés informativo o divulgativo. Desde la AEP se insiste en que la autorización de los padres o tutores legales es necesaria pero no suficiente: cuando el menor tiene capacidad de comprensión (generalmente a partir de los 12 años) debe recabarse también su opinión de forma explícita y comprensible. Además, el uso de imágenes debe estar sujeto a un análisis ético que valore si la publicación respeta la dignidad del menor, si puede generar una estigmatización presente o futura, o si contribuye a una representación sesgada de su realidad médica o familiar. En este sentido, el Comité de Bioética recuerda que muchas de las imágenes que hoy circulan con naturalidad podrían ser fuente de malestar, vergüenza o discriminación años después.
