Karimzadeh I, Strader M, Kane-Gill SL, Murray PT. Prevention and management of antibiotic associated acute kidney injury in critically ill patients: new insights. Curr Opin Crit Care. 2023;29(6):595-606. DOI: 10.1097/MCC.0000000000001099
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 07/11/2023
Resumen
Propósito de la revisión: La lesión renal asociada a medicamentos (D-AKI, por sus siglas en inglés) ocurre en 19-26% de los pacientes hospitalizados y se ubica como la tercera a quinta causa principal de lesión renal aguda (IRA) en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Dado el elevado uso de antimicrobianos en la UCI y la aparición de nuevos organismos resistentes, la implementación de medidas preventivas para reducir la incidencia de D-AKI se ha vuelto cada vez más importante.
Hallazgos recientes: La inteligencia artificial está demostrando sus capacidades en el reconocimiento temprano de pacientes en riesgo de contraer IRA. Además, los nuevos medicamentos y formulaciones sintéticas han demostrado una nefrotoxicidad reducida en comparación con sus contrapartes tradicionales en modelos animales y/o evaluaciones clínicas limitadas, lo que ofrece promesas en la prevención de la D-AKI. Los agentes antioxidantes nefroprotectores han tenido una traducción limitada de los estudios en animales a la práctica clínica. El control de los factores de riesgo modificables sigue siendo fundamental para evitar la D-AKI.
Resumen: El uso de antimicrobianos nuevos y antiguos es cada vez más importante para combatir el aumento de organismos resistentes. Los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial, y las formulaciones alternativas de los antimicrobianos tradicionales son prometedores para reducir la incidencia de D-AKI, mientras que los medicamentos antioxidantes pueden ayudar a minimizar la nefrotoxicidad. Sin embargo, mantener la estabilidad hemodinámica utilizando líquidos isotónicos, la monitorización de los fármacos y la reducción de la carga nefrotóxica, combinados con una administración antimicrobiana atenta, siguen siendo las principales medidas preventivas para mitigar la D-AKI y al mismo tiempo optimizar la terapia antimicrobiana eficaz.
