Síndrome Coronario Agudo: Diagnóstico y Manejo Inicial

Compartir

Nohria, Raman y Anthony J Viera. Síndrome Coronario Agudo: Diagnóstico y Manejo Inicial – PubMed (nih.gov)American Family Physician vol. 109,1 (2024): 34-42.

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 19/02/2024

Resumen

El síndrome coronario agudo (SCA) se define como la reducción del flujo sanguíneo al miocardio coronario que se manifiesta como infarto de miocardio con elevación del segmento ST o SCA sin elevación del segmento ST, que incluye angina inestable e infarto de miocardio sin elevación del segmento ST. Los factores de riesgo comunes incluyen tener al menos 65 años de edad o ser fumador actual o tener hipertensión, diabetes mellitus, hiperlipidemia, un índice de masa corporal superior a 25 kg por m2 o antecedentes familiares de enfermedad arterial coronaria prematura. Los síntomas más predictivos del SCA incluyen molestias en el pecho que son subesternales o que se extienden a los brazos o la mandíbula. Sin embargo, es menos probable que el dolor torácico que puede reproducirse con la palpación o variar con la respiración o la posición signifique SCA. Tener un resultado anormal en la prueba de esfuerzo cardíaco indica un mayor riesgo. Los cambios electrocardiográficos que predicen el SCA incluyen la depresión del ST, la elevación del ST, la inversión de la onda T o la presencia de ondas Q. No se dispone de ninguna herramienta de decisión clínica validada para descartar el SCA en el ámbito ambulatorio. Los niveles elevados de troponina sin elevación del segmento ST en la electrocardiografía sugieren SCA sin elevación del segmento ST. Los pacientes con SCA deben someterse a una angiografía coronaria con revascularización percutánea o quirúrgica. Otras consideraciones importantes para el tratamiento incluyen el inicio de la terapia antiplaquetaria dual y la anticoagulación parenteral, la terapia con estatinas, la terapia con betabloqueantes y la terapia con inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa-2. Otras intervenciones que han demostrado reducir la mortalidad en pacientes que han tenido un infarto de miocardio reciente incluyen dejar de fumar, vacunarse anualmente contra la influenza y rehabilitarse cardíacamente.