CV. Covid-19 y disparidades en nutrición y obesidad. NEJM, 10/09/2020

Los latinos y los nativos americanos experimentan una carga desproporcionada de infecciones, hospitalizaciones y muertes por SARS-CoV-2 (Covid-19). Se observan disparidades similares en otros países donde los grupos minoritarios enfrentan obstáculos para acceder a la salud, la educación y servicios sociales y alimentos saludables y asequibles. Estas crudas manifestaciones de iniquidades en salud surgieron a raíz de un conjunto de pruebas que vinculan la obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad, como la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, afecciones que afectan de manera desproporcionada a las poblaciones desfavorecidas, con resultados graves de Covid-19.

Una dieta saludable, rica en frutas y verduras y baja en azúcar y alimentos procesados ​​ricos en calorías, es esencial para la salud. La capacidad de llevar una dieta saludable está determinada en gran medida por el acceso a alimentos saludables y asequibles, una consecuencia de las condiciones y el entorno en el que se vive. En los Estados Unidos, la mala alimentación es la principal causa subyacente de muerte, habiendo superado el consumo de tabaco en la mortalidad relacionada. Un estudio de las tendencias dietéticas entre los adultos estadounidenses entre 1999 y 2012 mostró una mejora general en la dieta estadounidense, con la proporción de personas que informó tener una dieta de mala calidad que disminuyó del 55,9% al 45,6%; Sin embargo, los análisis adicionales revelaron disparidades persistentes o que empeoraban en la nutrición según la raza o el origen étnico, la educación y el nivel de ingresos.3

Estas disparidades en la nutrición son impulsadas por las desventajas socioeconómicas, educativas y ambientales que históricamente han acosado a las comunidades vulnerables y que persisten en la actualidad. Por ejemplo, la inseguridad alimentaria afecta aproximadamente al 11% de los hogares estadounidenses, pero es más común en los hogares negros, latinos y nativos americanos. Las personas que experimentan inseguridad alimentaria y viven en desiertos alimentarios pueden tener acceso predominantemente a alimentos procesados ​​de bajo costo y ricos en energía. Las barreras para acceder a alimentos nutritivos de alta calidad, a su vez, son factores importantes en el índice de masa corporal de las personas. La prevalencia general de obesidad entre los adultos de EE. UU. Es del 42,4%, pero los adultos negros (49,6%), nativos americanos (48,1%) y latinos (44,8%) se ven afectados de manera desproporcionada, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La obesidad, a su vez, está relacionada con numerosas enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, afecciones que contribuyen significativamente a la mortalidad y a los años de vida ajustados por discapacidad en los Estados Unidos2 y que también afectan de manera desproporcionada a las poblaciones raciales y étnicas desatendidas.

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