CV. Influencia de la vacunación con ARNm COVID-19 en la eficacia y seguridad de las inyecciones de toxina botulínica tipo A

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Hamed Azzam, Shirin et al. «Influencia de la vacunación con ARNm COVID-19 en la eficacia y seguridad de las inyecciones de toxina botulínica tipo A». Revista de dermatología cosmética vol. 21,9 (2022): 3663-3666. doi:10.1111/jocd.15251

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 12/01/2022

Resumen

Fondo: Recientemente se han planteado preocupaciones con respecto a la eficacia y seguridad de las inyecciones de toxina botulínica tipo A (BTA) después de la vacunación contra COVID-19.

Objetivos: Evaluar la influencia de la vacuna de ARNm BNT162b2 sobre la seguridad y la eficacia de las inyecciones de BTA realizadas para indicaciones estéticas.

Métodos: Un estudio de cohorte retrospectivo siguió a pacientes sometidos a tratamientos periódicos con BTA que completaron dos dosis de la vacuna BNT162b2. Se evaluó la latencia entre las inyecciones de BTA antes y después de vacunarse para todos los participantes del estudio. La eficacia y la longevidad de BTA se reflejaron y evaluaron por la latencia entre las inyecciones de BTA. Los pacientes fueron monitorizados longitudinalmente para el desarrollo de eventos adversos.

Resultados: Cuarenta y cinco pacientes fueron elegibles para su inclusión en el estudio actual. La edad media (desviación estándar [DE]) de los pacientes fue de 48,3 (8,9) años y 40 (88,9%) pacientes eran mujeres. El número medio (DE) de inyecciones de BTA antes y después de la vacunación contra la COVID-19 fue de 5,1 (2,6) y 3,1 (0,4), respectivamente. El intervalo promedio (DE) entre las inyecciones de BTA después de la vacunación contra COVID-19 (96,0 [12,3] días) fue significativamente más corto que antes (118,6 [22,7]; p < 0,001). No se registraron eventos adversos graves asociados a BTA después de la administración de la vacuna BNT162b2.

Conclusiones: Nuestros hallazgos indican que la BTA podría ser menos efectiva después de la vacunación contra la COVID-19. Se requiere investigación adicional para delinear el mecanismo patológico subyacente a esta observación.

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