Kruse, M.; Lenz, I.K.; Josuttis, D.; Plettig, P.; Hahnenkamp, K.; Gümbel, D.; Güthoff, C.; Hartmann, B.; Aman, M.; Schmittner, M.D.; et al. Caracterización de la administración de fluidos en el shock por quemaduras: un análisis de cohorte retrospectivo. Eur. Burn J. 2025, 6, 35. https://doi.org/10.3390/ebj6020035
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 25/10/2025
Resumen
Antecedentes: Encontrar la cantidad óptima de líquido es un desafío importante en el shock por quemaduras. Aunque existe evidencia de que un régimen restrictivo de líquidos es beneficioso, la práctica actual muestra que la reanimación con líquidos aún está muy por encima de las recomendaciones. El alcance del trauma, la atención prehospitalaria y las condiciones preexistentes del paciente influyen en los requisitos. Métodos: Analizamos los resultados y los factores que influyen en los regímenes de líquidos en un estudio de cohorte retrospectivo que incluyó a 90 pacientes con quemaduras graves reanimados con el mismo protocolo. Resultados: La cantidad media de líquidos en las primeras 24 h fue de 6,5 mL/kg de peso corporal (PV)/% de superficie total quemada (TBSA). Un total de 14% recibió líquidos restrictivos (<4), 34% recibió líquidos liberales (4-6) y 51% recibió líquidos excesivos (>6) ml / kg de peso corporal / % TBSA. No hubo diferencias con respecto a la mortalidad, la edad, las complicaciones, la insuficiencia orgánica, la lesión por inhalación o las quemaduras de espesor total en los grupos. Los pacientes con fluidoterapia excesiva tuvieron una puntuación ABSI significativamente menor (9 vs. 11, p = 0,05) y TBSA (35 vs. 51%, p < 0,001), mientras que los pacientes con fluidoterapia restrictiva necesitaron menos incidencias de cirugía para cubrir heridas por quemaduras (3,5 vs. 9,0 vs. 7,0, p = 0,008). Los antecedentes de enfermedad hepática o abuso de alcohol tendían a indicar una administración excesiva de líquidos. Los pacientes con insuficiencia cardíaca preexistente recibieron fluidoterapia restrictiva (23 vs. 3 vs. 4%, p = 0,03). Conclusiones: El seguimiento individualizado y oportuno de la terapia es tan esencial como la identificación de pacientes con un mayor o menor requerimiento de líquidos. La reanimación excesiva con líquidos tuvo menos consecuencias nocivas en las complicaciones de lo esperado, pero parece influir en la cicatrización de la herida. La conciencia de las circunstancias que provocan desviaciones de las tasas de fluidos recomendadas sigue siendo elemental.
