Consumo de café y té, riesgo de demencia y función cognitiva

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Yu Zhang, et al. doi: 10.1001/jama.2025.27259

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 10/02/2026

Resumen

Pregunta: ¿Se asocia la ingesta prolongada de café con cafeína y descafeinada con el riesgo de demencia y con consecuencias cognitivas?

Resultados En este estudio de cohorte prospectivo de 131.821 individuos de 2 cohortes con hasta 43 años de seguimiento, se documentaron 11.033 casos de demencia. Un consumo más alto de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. La ingesta de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia.

Es decir: un mayor consumo de café con cafeína se asoció con resultados cognitivos más favorables.

Importancia La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue siendo inconclusa, y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado.

Objetivo: Investigar las asociaciones entre el consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva.

Diseño, entorno y participantes Estudio de cohorte prospectivo que incluyó participantes femeninas del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS; n = 86 606 con datos de 1980 a 2023) y participantes masculinos del Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS; n = 45 215 con datos de 1986 a 2023) que no tenían cáncer, enfermedad de Parkinson ni demencia al entrar en el estudio (línea base) en EE. UU.

Exposiciones Las principales exposiciones fueron la ingesta de café con cafeína, café descafeinado y té. La ingesta dietética se recogió cada 2 a 4 años mediante cuestionarios validados de frecuencia alimentaria.

Principales resultados y medidas El resultado principal fue la demencia, que se identificó a través de registros de defunción y diagnósticos médicos. Los resultados secundarios incluyeron el deterioro cognitivo subjetivo evaluado mediante una puntuación basada en cuestionarios (rango, 0-7; puntuaciones más altas indican un mayor deterioro percibido; casos definidos como aquellos con puntuación ≥3) y función cognitiva objetiva evaluada solo en la cohorte del NHS mediante pruebas neuropsicológicas telefónicas como la puntuación de Entrevista Telefónica para el Estado Cognitivo (TICS) (rango, 0-41) y una medida de cognición global (una media estandarizada z en las 6 pruebas cognitivas administradas).

Resultados Entre 131.821 participantes (edad media al inicio, 46,2 [DS, 7,2] años en la cohorte del NHS y 53,8 [SD, 9,7] años en la cohorte HPFS; el 65,7% eran mujeres) durante hasta 43 años de seguimiento (mediana, 36,8 años; IQR, 28-42 años), hubo 11.033 casos de demencia incidente. Tras ajustar por posibles factores de confusión y agrupar los resultados entre cohortes, un consumo más alto de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia (141 frente a 330 casos por cada 100.000 personas-año comparando el cuarto cuartil [más alto] de consumo con el primer [cuartil más bajo]; razón de riesgo, 0,82 [IC 95%, 0,76 a 0,89]) y una menor prevalencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8% frente a 9,5%, respectivamente; razón de prevalencia, 0,85 [IC 95%, 0,78 a 0,93]). En la cohorte del NHS, un mayor consumo de café con cafeína también se asoció con un mejor rendimiento cognitivo objetivo. En comparación con los participantes del cuartil más bajo, los del cuartil más alto tuvieron una puntuación media TICS más alta (diferencia media, 0,11 [IC 95%, 0,01 a 0,21]) y una puntuación cognitiva global media más alta (diferencia media, 0,02 [IC 95%, −0,01 a 0,04]); sin embargo, la asociación con la cognición global no fue estadísticamente significativa (P = 0,06). Una mayor ingesta de té mostró asociaciones similares con estos resultados cognitivos, mientras que la ingesta de café descafeinado no se asoció con un menor riesgo de demencia ni con un mejor rendimiento cognitivo. Un análisis dosis-respuesta mostró asociaciones inversas no lineales entre los niveles de consumo de café y té con cafeína con el riesgo de demencia y el deterioro cognitivo subjetivo. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas diarias de café con cafeína o de 1 a 2 tazas diarias de té.

Conclusiones y relevancia Se asoció con un mayor consumo de café y té con cafeína con menor riesgo de demencia y una función cognitiva moderadamente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles moderados de ingesta.