Greenhow TL, Samiezade-Yazd Z, Bornstein L, Young BR, Nguyen THP. Epidemiología del virus del herpes simplex en lactantes de 0 a 42 días: 2008-2024. Pediatría. 3 de marzo de 2026: e2025073629. DOI: 10.1542/peds.2025-073629
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 01/04/2026
Resumen
Antecedentes: La incidencia del virus del herpes simple (VHS) en lactantes oscila entre 1,7 y 13,4 por cada 100.000 nacidos vivos, varía según la región y, antes de 2019, ha ido aumentando. El HSV-1 ha superado al HSV-2 como subtipo predominante. Nuestro objetivo era informar sobre las tendencias en la enfermedad por VIH infantil.
Métodos: Este fue un estudio retrospectivo de bebés de 0 a 42 días nacidos entre el 1 de octubre de 2008 y el 30 de septiembre de 2024 con la enfermedad por VHS. Se capturaron datos demográficos, síntomas clínicos, tipo de enfermedad por VHS y subtipo de VHS. Se informaron tendencias de la enfermedad y subtipo de VHS.
Resultados: En nuestra cohorte de 16 años de 632.979 bebés, identificamos 62 casos de enfermedad por VHS, con una incidencia acumulada de 9,8 (IC 95%: 7,6-12,5) por cada 100.000 nacimientos. La incidencia acumulada de enfermedades de la piel, ojo y/o boca (MEB), diseminada (DIS) y del sistema nervioso central (SNC) fue de 5,4 (IC 95%: 3,7-7,5), 2,8 (IC 95%: 1,7-4,5) y 1,6 (IC 95%: 0,8-2,9) por cada 100.000 nacimientos. La incidencia de la enfermedad del MEB y del SNC se mantuvo estable durante el periodo del estudio. Sin embargo, hubo un cambio estadísticamente significativo en la incidencia de la enfermedad DIS entre 2008-2021 y 2021-2024, con un aumento de 4,5 por cada 100.000 nacimientos anuales entre 2021 y 2024. La enfermedad por VHS-1 se produjo en un 61% y la distribución de subtipos del VHS se mantuvo estable a lo largo del tiempo.
Conclusión: La enfermedad por MEB y el VHS-1 predominaron durante todo el periodo del estudio. La incidencia de la enfermedad de SIDI aumentó significativamente tras la pandemia de COVID-19, probablemente reflejando los cambios en las prácticas sexuales durante la pandemia y una población vulnerable a lesiones genitales primarias por HSV-1.
