Pérdida temprana de la coherencia fisiológica: un marco de referencia para anticipar el deterioro de la sepsis

Compartir

Carlos Sánchez E. a,Eduardo Kattan b c https://doi.org/10.1016/j.jcrc.2026.155501

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 02/03/2026

Resumen

A pesar de los importantes avances en cuidados intensivos, la sepsis y el choque séptico se siguen identificando principalmente por las consecuencias de la insuficiencia fisiológica, más que por los mecanismos que inician el deterioro sistémico. El Tercer Consenso Internacional sobre Definiciones de Sepsis y Choque Séptico (Sepsis-3) representó un avance conceptual al definir la sepsis como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a la infección [1]. Sin embargo, sus criterios operativos (disfunción orgánica cuantificada mediante la puntuación SOFA, requerimiento de vasopresores y elevación del lactato) identifican el síndrome solo después de que la desregulación sistémica ya se haya traducido en una lesión orgánica establecida. Esta disociación temporal entre el colapso fisiológico y el reconocimiento clínico sigue siendo una limitación fundamental de la atención contemporánea a la sepsis.