Li B, Zhao L. DOI https://doi.org/10.2147/JIR.S587066
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 23/03/2026
Resumen
La disfunción endotelial inducida por sepsis y el síndrome de fuga capilar resultante son características definitorias del choque séptico, lo que plantea un profundo desafío a las estrategias convencionales de reanimación con fluidos. El debate de larga data sobre la administración de cristaloides versus coloides está evolucionando más allá de una simple dicotomía hacia un enfoque más matizado y fisiológicamente informado. Esta revisión examina críticamente la cascada fisiopatológica que impulsa la hiperpermeabilidad vascular en la sepsis, desde la degradación del glicocálix endotelial y las tormentas de citoquinas inflamatorias hasta el estrés oxidativo y la desregulación del óxido nítrico. Se analiza la evolución de los paradigmas de reanimación, desde la terapia dirigida por objetivos inicial hasta los enfoques conservadores modernos, destacando las limitaciones de los protocolos con predominio de cristaloides, incluyendo la depleción del volumen intravascular a pesar de un balance hídrico positivo y la lesión orgánica iatrogénica. Basándonos en la evidencia de ensayos clínicos emblemáticos (p. ej., ALBIOS, CRISTAL, SMART) y una reevaluación farmacológica de las propiedades de los fluidos, argumentamos que una estrategia única para todos los casos es obsoleta. En cambio, esta revisión narrativa sintetiza la evidencia reciente de ensayos y los conocimientos fisiopatológicos para proponer la estrategia de reanimación adaptada a la fase y con preservación del endotelio (PAES), un marco novedoso que adapta el tipo y el volumen de fluidos a las distintas fases temporales del choque séptico: rescate, optimización, estabilización y desescalada. Este modelo aboga por la reanimación inicial con cristaloides balanceados, seguida de la integración juiciosa de albúmina en subgrupos específicos de pacientes de alto riesgo para aprovechar sus efectos oncóticos y pleiotrópicos únicos de estabilización endotelial. Además, describimos cómo la monitorización hemodinámica dinámica, la ecografía en el punto de atención y los biomarcadores emergentes de lesión endotelial (p. ej., sindecano-1, angiopoyetina-2) pueden guiar la implementación en tiempo real de esta estrategia personalizada. El marco PAES tiene como objetivo disociar la estabilización macrohemodinámica de la lesión microcirculatoria, ofreciendo una vía pragmática para optimizar la perfusión, mitigar la fuga capilar y mejorar los resultados en esta población de pacientes críticos.
