Wu HHL, Rakisheva A, Ponnusamy A, Chinnadurai R. Hepatocardiorenal syndrome in liver cirrhosis: Recognition of a new entity? World J Gastroenterol 2024; 30(2): 128-136 [DOI: 10.3748/wjg.v30.i2.128]
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 18/01/2024
Resumen
La evidencia y las perspectivas emergentes han apuntado a que el corazón desempeña un papel importante en el síndrome hepatorrenal (SHR), fuera de la comprensión convencional de quela cirrosis hepática se considera tradicionalmente el único origen de una cascada de mecanismos fisiopatológicos que afectan directamente a los riñones en este contexto. En ausencia de una enfermedad cardíaca establecida, la miocardiopatía cirrótica puede ocurrir con mayor frecuencia en personas con cirrosis hepática y enfermedad renal. Es una forma específica de disfunción cardíaca caracterizada por una respuesta contráctil embotada a los estímulos de estrés y una relajación diastólica alterada con anomalías electrofisiológicas. A pesar de la descripción clínica de estas posibles complicaciones cardíacas del hígado, el papel del corazón ha sido tradicionalmente unaspecto pasado por alto de la disfunción circulatoria en el SHR. Sin embargo, desde un punto de vista fisiológico, la temporalidad (inicio previo) de las interacciones cardiorrenales en el SHR y los efectos positivos derivados de la derivación portosistémica demostraron un papel importante del corazón en el desarrollo y la progresión de la disfunción renal en pacientes cirróticos. En esta revisión, discutimos los conceptos actuales en torno a cómo el corazón puede influir en el desarrollo y la progresión del SHR, y el papel de la inflamación sistémica y la disfunción endotelial que causan disfunción circulatoria en este contexto. Se discutirá la temporalidad de la disfunción cardíaca y renal en el SHR. Para un subgrupo de pacientes que reciben derivación portosistémica, se revisa la dinámica de las interacciones cardiorrenales después del tratamiento. Se prevé una investigación continua para determinar las incógnitas en este tema, con la esperanza de aclarar aún más las complejidades que rodean la conexión hígado-corazón-riñón y mejorar las estrategias de tratamiento.
