L. Badimon, et al. DOI: 10.1016/j.aterosclerosis.2026.120777
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 16/06/2026
Resumen
La comprensión de los mecanismos moleculares que impulsan la atherotrombosis, que sigue siendo la principal causa de muerte y discapacidad, ha crecido de forma constante.
•Estos avances mecanicistas están impulsando el desarrollo de terapias farmacológicas más efectivas.
•Estas terapias se centran en factores causales en la formación de placas ateroscleróticas, que van desde especies lipídicas distintas hasta inflamación.
•Terapias mejoradas pueden transformar la enfermedad cardiovascular aterosclerótica de una enfermedad propensa a la rotura a una enfermedad más crónica y controlada.
•Esperamos estar entrando en una nueva era en el cuidado de pacientes con enfermedad cardiovascular aterotrombótica.
La aterotrombosis es un trastorno vascular complejo en el que se forma un trombo sobre una lesión vascular, típicamente tras la alteración y/o erosión de una placa aterosclerótica. La aterotrombosis es el principal mecanismo patológico subyacente a las enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas (ECCV) [es decir, infarto de miocardio (IM), ictus isquémico y enfermedad arterial periférica (EAP)]. En los últimos años, avances sustanciales han transformado nuestra comprensión del ECCV, abarcando su fisiopatología, estratificación de riesgos y manejo terapéutico. Los conocimientos emergentes sobre los mecanismos de progresión de la aterosclerosis, incluyendo la interacción entre los factores de riesgo cardiovascular y la pared vascular, la disfunción endotelial, la deposición de lípidos, los nichos locales de respuestas inmunitarias innatas y adaptativas y la inflamación sistémica, han refinado nuestra comprensión de la enfermedad. Estos avances han impulsado, a su vez, el desarrollo de terapias farmacológicas mejoradas y un mejor manejo clínico de la DCVESC.
La evidencia emergente y los nuevos agentes terapéuticos han profundizado nuestra comprensión de las complicaciones trombóticas de las placas ateroscleróticas, especialmente los mecanismos que subyacen a la transición de lesiones vasculares subclínicas a eventos clínicos evidentes. A pesar de seguir siendo la principal causa de muerte y discapacidad a nivel mundial, el ASCVD ha evolucionado en muchos pacientes tratados, pasando de una condición progresivamente más grave y propensa a roturas a una enfermedad más crónica y controlada.
La historia natural de la aterotrombosis, desde el desarrollo temprano de la lesión hasta la manifestación clínica evidente, se ha visto modificada por estas mejoras en el manejo. Se espera un progreso continuo mediante el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a las múltiples vías patógenas que afectan a la aterotrombosis, así como mediante avances en herramientas de imagen no invasivas y diagnóstico orientadas a una detección más temprana e intervención personalizada. Estamos entrando en una nueva era en la atención de pacientes con enfermedad aterotrombótica.
