Comparación del dengue, el chikungunya y el Zika entre niños en Nicaragua a lo largo de 18 años: un estudio de cohorte prospectivo de un solo centro

Compartir

Carrillo FAB, et al Comparación del dengue, el chikungunya y el Zika entre niños en Nicaragua a lo largo de 18 años: un estudio de cohorte prospectivo de un solo centro. Lancet Salud infantil y adolescente. Septiembre de 2025; 9(9):622-633. DOI: 10.1016/S2352-4642(25)00168-3

Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 23/08/2025

Resumen

Fondo: El dengue, el chikungunya y el Zika son enfermedades de gran preocupación humana. El diagnóstico diferencial de estas tres enfermedades es complicado en niños y adolescentes debido a la superposición de características clínicas (signos, síntomas y resultados de hemograma completo). Pocos estudios han comparado directamente estas tres enfermedades. Nuestro objetivo fue utilizar 18 años de observaciones de atención primaria de una cohorte pediátrica para caracterizar las características distintivas del dengue, el chikungunya y el Zika.

Métodos: Este estudio de cohorte prospectivo de un solo centro se basó en el Estudio de Cohorte de Dengue Pediátrico (PDCS) en curso, que comenzó el 30 de agosto de 2004 en el Distrito II de Managua, Nicaragua. El PDCS se inició para estudiar las infecciones por el virus del dengue en niños que asistían al Centro de Salud Sócrates Flores Vivas (HCSFV) para sus necesidades médicas; a lo largo de los años, el PDCS amplió el rango de edad (2 a <10 años se expandió a 2 a <18 años). El PDCS también amplió los criterios de elegibilidad para incluir el virus chikungunya y el virus del Zika antes de que ingresaran al área de estudio geográfico en agosto del 2014 y enero del 2016, respectivamente. Para este estudio, incluimos casos confirmados por laboratorio de dengue, chikungunya y Zika inscritos en el PDCS entre el 19 de enero de 2006 y el 31 de diciembre de 2023, y evaluados en el HCSFV. Evaluamos las características clínicas (registros clínicos y resultados de laboratorio) durante los primeros 10 días de la enfermedad mediante modelos aditivos generalizados, estimaciones de prevalencia específicas del día y de la enfermedad, y modelos de aprendizaje automático.

Resultados: Caracterizamos 1405 casos de dengue, 517 chikungunya y 522 de zika. La mediana de edad fue de 10,0 años (RIC 7,0-12,7); 1165 (47,7%) casos eran hombres y 1279 (52,3%) mujeres. La prevalencia de muchas características clínicas mostradas por los casos de dengue, chikungunya y Zika difirió sustancialmente en general, según la edad y el día de la enfermedad. La presencia de basofilia (diferencia de prevalencia 42,3% [IC del 95%: 37,4 a 47,0]), monocitopenia (13,0% [10,0 a 16,4]), dolor abdominal (19,1% [15,7 a 22,9]) y leucopenia (41,1% [36,2 a 45,6]) distinguió mejor al dengue; la presencia de artralgia (60,5% [56,3 a 64,2]) y la ausencia de erupción papular (-14,9% [-17,2 a -12,7]), leucopenia (-32,0% [-36,7 a -27,1]) e inyección conjuntival (-4,9% [-6,6 a -3,3]) distinguieron mejor al chikungunya; y la presencia de erupción generalizada (35,0% [30,1 a 39,7]) y ausencia de fiebre (-37,3% [-41,7 a -33,0]), cefalea (-36,2% [-41,1 a -31,2]), mialgia (-30,1% [-33,9 a -26,2]) y linfocitopenia (-41,9% [-46,6 a -37,1]) distinguieron al Zika. Los casos de dengue y chikungunya mostraron una dinámica de temperatura similar durante la enfermedad aguda, y sus temperaturas medias fueron más altas que las de los casos de Zika. 62 casos de dengue afebril confirmados por laboratorio, que no serían capturados por ninguna definición de caso internacional ampliamente utilizada, se presentaron de manera más similar a los casos de Zika afebril, pero cinco (8,1%) tenían signos de advertencia de gravedad de la enfermedad del dengue. Con base en modelos de árbol de regresión potenciada, la presencia de artralgia y ausencia de basofilia y leucopenia distinguió más al chikungunya, la presencia de basofilia y leucopenia más distinguió al dengue, y la ausencia de fiebre distinguió más al Zika.

Interpretaciones: Estos hallazgos actualizan sustancialmente la comprensión del dengue, el chikungunya y el Zika en una población pediátrica e identifican varias características clínicas que podrían mejorar el diagnóstico diferencial. La aparición de dengue afebril justifica la reconsideración de la guía actual.