Lucia, S., Fornaro, S., Federici, M. et al. El impacto de la diabetes tipo 2 en el envejecimiento: enfoques multidimensionales para preservar la salud cognitiva. Acta Diabetol (2025). https://doi.org/10.1007/s00592-025-02583-3
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 09/09/2025
Resumen
La creciente prevalencia de la diabetes tipo 2 (DT2) entre los adultos mayores representa un importante problema de salud pública, dada su asociación con el deterioro cognitivo acelerado y el aumento del riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Varios mecanismos relacionados con la diabetes, incluida la hiperglucemia crónica, el estrés oxidativo, la disfunción vascular y la resistencia a la insulina en el cerebro, afectan negativamente a los dominios cognitivos clave, incluida la memoria y las funciones ejecutivas. Estas alteraciones neurofisiopatológicas también están relacionadas con cambios estructurales cerebrales, lo que contribuye a la vulnerabilidad a la demencia. Esta revisión narrativa examina las estrategias establecidas y emergentes destinadas a contrarrestar el impacto cognitivo de la diabetes tipo 2 en las poblaciones que envejecen. Las intervenciones tradicionales, especialmente los programas estructurados de actividad física, han demostrado consistentemente beneficios para el funcionamiento cognitivo global. Paralelamente, los nuevos tratamientos farmacológicos, como los agonistas del receptor de GLP-1 (por ejemplo, semaglutida), no solo mejoran el control glucémico, sino que también pueden ejercer efectos neuroprotectores. Los enfoques multidominio que integran el manejo metabólico, la optimización nutricional, el ejercicio físico y el compromiso social, como los probados en el estudio J-MIND-Diabetes, han arrojado resultados prometedores en la preservación de las funciones cognitivas. Argumentamos que la combinación de estrategias farmacológicas y conductuales tiene un potencial significativo para apoyar la salud cognitiva en personas mayores con diabetes tipo 2. Tales intervenciones multimodales pueden mejorar la resiliencia al deterioro cognitivo, mejorar la calidad de vida y promover el envejecimiento cerebral saludable en esta población en riesgo.
