La ética de renunciar al tratamiento de soporte vital: consideraciones teóricas y toma de decisiones clínicas

Compartir

José Vm Welie Henk Amj Diez Tener. DOI: 10.1186/2049-6958-9-14.

Recopilado por  José Luis Cevallos González. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 4. 04/05/2022

Resumen

Retener o retirar un tratamiento de soporte vital tiende a ser muy difícil para los proveedores de atención médica, los pacientes y sus familiares por igual. Cuando la vida de un paciente parece estar llegando a su fin, generalmente se siente que el mejor enfoque moral es probar una nueva intervención, continuar con todos los tratamientos, intentar un curso de acción experimental, en resumen, hacer algo. En contraste con esta práctica común, los autores argumentan que en la mayoría de los casos, la ruta moralmente más segura es en realidad renunciar a los tratamientos de soporte vital, particularmente cuando su probabilidad de efectuar un resultado verdaderamente beneficioso se ha vuelto pequeña en relación con las probabilidades de dañar al paciente. El análisis ético procede en tres etapas. En primer lugar, se explica la diferencia entre la omisión negligente y la aquiescencia pasiva. A continuación, las dos condiciones necesarias para cualquier tratamiento médico, es decir, que esté médicamente indicado y que se obtenga el consentimiento, se aplican a las intervenciones de soporte vital. Finalmente, se discute la diferencia entre retener y retirar un tratamiento de soporte vital. En la segunda parte del artículo los autores muestran cómo estas consideraciones teórico-éticas pueden guiar la toma de decisiones clínico-éticas. Se presenta una viñeta de caso sobre un paciente que no puede ser destetado del ventilador después de la cirugía. El análisis ético de este caso se desarrolla a través de tres etapas. En primer lugar, se demuestra que y por qué la retirada del ventilador en este caso no equivale a la asistencia en el suicidio o la eutanasia. A continuación, se plantea la cuestión de si la ventilación continua puede justificarse médicamente o se ha vuelto inútil. Finalmente, se discute la necesidad de que el equipo de atención médica obtenga el consentimiento para la continuación de la ventilación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

diecinueve + 15 =