Chase Samsel, et al. https://doi.org/10.1016/j.jaclp.2026.03.007
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Individuo de Número, ANM Sillón VII. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 26/04/2026
Resumen
Objetivo
La investigación sobre la catatonia pediátrica ha aumentado recientemente. Sin embargo, existe una falta de orientación y consenso sobre las mejores prácticas para su evaluación y manejo en entornos hospitalarios y de cuidados intensivos. Este estudio presenta una guía clínica consensuada por expertos en catatonia pediátrica para abordar esta deficiencia.
Métodos
Un grupo de 15 psiquiatras infantiles y adolescentes, pertenecientes a 14 instituciones de Estados Unidos y Canadá, realizaron cuatro rondas de encuestas Delphi iterativas, complementadas con reuniones grupales, para llegar a declaraciones de consenso que sirvieran de base para el desarrollo de una guía clínica para la catatonia pediátrica. Este estudio pone de relieve las áreas de consenso (con más del 70 % de acuerdo) y la falta de consenso a lo largo del proceso asistencial.
Resultados
El protocolo para la catatonia pediátrica debe iniciarse lo antes posible, en el entorno más adecuado según las circunstancias locales, una vez que se sospeche catatonia. Debe utilizar escalas de valoración basadas en la evidencia para el diagnóstico inicial y la evaluación iterativa con manejo. El protocolo debe incluir sugerencias sobre posibles causas psiquiátricas, del neurodesarrollo y médicas, un rama separada para abordar la encefalitis autoinmune y un estudio estandarizado de laboratorio e imagenología, que puede ampliarse según las circunstancias clínicas. El lorazepam es el tratamiento de primera línea para la catatonia pediátrica, seguido del uso de terapia electroconvulsiva para jóvenes con respuesta parcial o nula al lorazepam, independientemente de la disponibilidad de dicha terapia. No existe una dosis máxima para el lorazepam. Los médicos deben continuar el tratamiento hasta que aparezcan efectos secundarios o se logre una mejoría suficiente de los síntomas. También se pueden considerar otros agentes para el manejo de la catatonia cuando hay respuesta parcial o nula al lorazepam hasta que se pueda obtener la terapia electroconvulsiva. Sin embargo, su uso no debe retrasar la búsqueda de la terapia electroconvulsiva.
Conclusiones
Existe consenso entre los expertos sobre diversos aspectos importantes de la vía clínica para la catatonia pediátrica, incluyendo su inicio, evaluación, diagnóstico, seguimiento clínico, entorno asistencial, atención continua y tratamiento. Los hallazgos equilibran los estándares mínimos de atención para esta población, permitiendo una variabilidad razonable en la práctica según los recursos del sistema, lo que hace que este estudio sea ampliamente generalizable. Asimismo, el estudio identifica áreas que requieren mayor exploración e investigación.
