Palmer, Biff F y Deborah J Clegg. «Estándar de tratamiento de la hiperpotasemia». Nefrología, diálisis, trasplante : publicación oficial de la Asociación Europea de Diálisis y Trasplante – Asociación Renal Europea, gfae056. 29 de febrero de 2024, DOI: 10.1093/ndt/gfae056
Recopilado por Carlos Cabrera Lozada. Miembro Correspondiente Nacional, ANM puesto 16. ORCID: 0000-0002-3133-5183. 07/03/2024
Resumen
La hiperpotasemia es una alteración electrolítica frecuente tanto en la práctica clínica hospitalaria como ambulatoria. La gravedad y el riesgo asociado dependen de la causa subyacente y de la tasa de aumento de K+. La hiperpotasemia aguda requiere atención inmediata debido a las manifestaciones potencialmente mortales resultantes del rápido aumento de la concentración plasmática de K+. El tratamiento se centra inicialmente en la estabilización de la membrana cardíaca, seguido de maniobras para desplazar el K+ hacia la célula y, en última instancia, el inicio de estrategias para disminuir el contenido total de K+ en el cuerpo. La hiperpotasemia crónica se desarrolla durante un período de tiempo más prolongado y las manifestaciones tienden a ser menos graves. Sin embargo, el trastorno no es benigno, ya que la hiperpotasemia crónica se asocia con un aumento de la morbilidad y la mortalidad. El abordaje de los pacientes con hiperpotasemia crónica comienza con una revisión de los medicamentos potencialmente responsables del trastorno, asegurando una terapia diurética eficaz y corrigiendo la acidosis metabólica si está presente. La práctica de restringir los alimentos ricos en potasio K+ para controlar la hiperpotasemia se está reevaluando, ya que no hay pruebas que respalden la eficacia de esta estrategia. Más bien, la restricción dietética debería ser más matizada, centrándose en la reducción de la ingesta de fuentes no vegetales de K+. Se debe desaconsejar la reducción de la titulación y/o la interrupción de los inhibidores de la renina-angiotensina-aldosterona, ya que estos fármacos mejoran los resultados en pacientes con insuficiencia cardíaca y enfermedad renal proteinúrica. Además de otras medidas conservadoras, los fármacos de unión a K+ y los inhibidores de SGLT2 pueden ayudar a mantener el uso de estos fármacos.
